mar 14 2011

Los argumentos de la defensa de BALDUR VON SCHIRACH en los juicios de Nuremberg

Category: POLíTICOSAdminis @ 22:46

Von Schirach fue acusado de haber conspirado con millones de niños para conquistar el mundo en uniformes copiados de los “Boy Scouts” ingleses. Se señaló en su defensa que el concepto de una conspiración que contase con millones de miembros es un absurdo (XIV 360-537 {399-592}, XVIII 430-466 {470-509}.

Para promover tal fin, los conspiradores se habrían dedicado al ejercicio de tiro al blanco con fusiles del calibre 22 (XIV 381 {420-421}) cantando canciones que algunas veces se databan de hace 300 años (XIV 474 {521}).

En Nuremberg, los crímenes se hallaban en todas partes. En el caso contra las S.A., un artículo de periódico sobre la manera correcta de cuidarse los pies se citó para probar una “intención de empeñarse en una guerra de agresión” (XXI 221-223 {248-250}).

Von Schirach fue acusado de “estar al tanto de las atrocidades” mediante Hans Marselek, cuyo “recuerdo” de la “confesión” de Ziereis (6 páginas entre comillas un año después de la muerte de Ziereis) se utilizó contra Kaltenbrunner (XI 330-333 {365-369}; XIV 436-440 {480-485}).

Otro crimen cometido por Von Schirach fue el de ser “bajo y gordo” (un líder estudiantil “bajo y gordo” habría dado un discurso anti-semita) (declaración de Georg Ziemer, 244-PS, XIV 400-401 {440-441}). Von Schirach negó esta acusación.

Von Schirach fue acusado de haber recibido informes de los “Einsatzgruppen” (supuestos escuadrones de la muerte) en su despacho en Viena. Estos documentos son “fotocopias” de “copias conformadas” sobre papel normal sin membrete ni firma, escritos por desconocidos, y hallados (al menos así se afirmaba) enterrados en una mina de sal (II 157 {185}) por los rusos (IV 245 {273}, VIII 293-301 {324-332}). La matanza de Katyn (cometida por los rusos y admitida oficialmente por el gobierno ruso en 1989) aparece en estos documentos como un crimen alemán (NMT IX 96-117, Proceso de Otto Ohlendorf).

Se asumía que los alemanes habían matado 22.000.000 de personas (XXII 238 {270}), o tal vez 12,000,000 (XXII 312 {356}), tras lo cual se quemaron los cadáveres y se enterraron los documentos. Los documentos eran combustibles; los cadáveres no.

Tanto Von Schirach como Streicher fueron engañados por una “fotocopia” de un documento en el cual Hitler habría “confesado” unos exterminios en masa (XIV 432 {476}; XII 321 {349}). Dado que Hitler era un genio (X 600 {671-672}, y que los genios no matan a millones de personas con los gases de los tubos de escape de motores Diesel y mediante insecticidas que necesitan 24 horas para exterminar polillas (Document NI-9912), parece que el significado de este documento ha sido sobreestimado. Por cierto, es un documento típico de Hitler: lleno de lenguaje violento, pero pobre en contenido que se limita a los hechos. Tampoco está claro que Hitler estuviera mentalmente sano en 1945 (IX 92 {107}). La “confesión” de Hitler es una “fotocopia certificada” (Streicher Defense Document 9, XLI 547).

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feb 18 2011

Los argumentos de la defensa de ALFRED ROSENBERG Y FRITZ SAUCKEL en los juicios de Nuremberg

Category: POLíTICOSAdminis @ 22:43

Al igual que Frank, Rosenberg fue acusado de haber cometido “pillaje” y “robado” obras de arte. Los dos acusados, Rosenberg y Frank, indicaron que Alemania estaba obligada a proteger obras de arte según los términos de la cuarta convención de la Haya sobre la guerra en tierra. Para cumplir con ello, se debían transportar los objetos fuera de la zona de combate. Las obras fueron cuidadosamente empacadas, cotizadas, y reparadas. Si los alemanes hubieran tenido la intención de “expoliar” o de “robar”, no hubieran catalogado las obras con apuntes exactos del nombre, apellido, y dirección del propietario, cuando estos eran conocidos.

Algunas obras de arte habían sido adquiridas por Göring, no para su uso personal, sino para un museo que Hitler intentaba crear en Linz. Rosenberg había protestado contra este abuso, con la justificación de que era su deber mantener la colección intacta hasta el fin de la guerra, con la esperanza de que fuese posible llegar a un acuerdo acerca de estos objetos en el tratado de paz.

Rosenberg fue también acusado de haber robado miles de vagones de ferrocarril llenos de muebles. Los muebles habían pertenecido a judíos que abandonaron sus hogares a la llegada de los alemanes en Paris. Se cerraron a llave los pisos de los judíos durante 90 días, y entonces se los confiscaban, dado que hubiera sido imposible garantizar su seguridad. Se utilzaron los muebles para ayudar a los alemanes que habían quedado sin hogar debido a los ataques aereos y bombardeos aliados. Una vez más, había sido la intención de los alemanes el llegar a un acuerdo acerca de estos objetos en el tratado de paz.

El Ministerio de Rosenberg recibía muchas quejas, las que se investigaron. Muchas de estas quejas resultaron estar carentes de base. En el proceso de Nuremberg, fue sencillamente dado por hecho que todas las quejas fueron “verídicas.” Cartas escritas a Rosenberg se utilizaron como prueba contra él, sabiéndose que las respuestas se habían perdido. Las quejas y las cartas fueron utilizadas para probar su supuesta “participación voluntaria en el Proyecto Común.”

Rosenberg fue acusado de haber conspirado con Sauckel para obtener “esclavos” para la industria alemana. Rosenberg, Sauckel, Speer, Göring, y Seyss-Inquart todos protestaban que si no hubiera sido por el bloqueo aliado, tal “pillaje” y “esclavitud” no hubiesen sido necesarios; el bloqueo marítimo era ilegal, provocando desempleo en masa en los territorios ocupados; a los gobiernos de ocupación les está permitido solicitar pago en servicios para compensar los gastos de la ocupación en conformidad con las condiciones de la cuarta convención de la Haya sobre la guerra en tierra. Los “esclavos” recibieron el mismo pago que los operarios alemanes, que fueron también sujetos al trabajo obligatorio. Funk alegó que los “esclavos” habían girado 2 mil millones de marcos en salarios a sus familias durante la guerra (XIII 136 {153}). Seyss-Inquart afirmó que habían 500.000 desempleados en los Paises-Bajos como resultado del bloqueo; si no se proveía de trabajo a estas personas desempleadas, sea voluntario u obligatorio, serían obligadas a unirse a la resistencia, lo que se prohibía en el derecho internacional. Las poblaciones se habrían conformado con poder trabajar en las fortificaciones alemanas en los Paises Bajos, dado que así se reducía la probabilidad que la invasión aliada sucediera en los Paises Bajos. La probabilidad de una invasión aliada había sido también la razón para la deportación de los judíos holandeses (XV 662-668 {719-726}; XIX 99-102 {113-115}).

Fritzsche y los otros acusados testificaron que los mal llamados “esclavos” podían verse paseando libremente por las calles de cualquier ciudad alemana (XVII 163-164 {183-184}); poseían bastante dinero, y tenían el mercado negro en sus manos (XIV 590 {649}). Además, centenares de miles de estos “esclavos” rehusaban dejar Alemania después de la guerra, aunque sus paises habían sido “liberados”, y Alemania estaba devastada (XVIII 155 {172-173}). Es más, los “esclavos” no se rebelaron nunca contra Alemania, ni siquiera al fin de la guerra (XVIII 129-163 {144-181}; 466-506 {509-554}; XIX 177-216 {199-242}; XXI 471-472 {521-522}).

Sauckel testificó que la obtención de “trabajadores esclavos” en Francia había sido llevada a cabo por el gobierno francés y las organizaciones colaboracionistas. Muchos trabajores querían ser “forzados” para evitar represalias de la resistencia (XV 1-263 {7-290}), pero todos recibían el mismo pago, y se beneficiaban de las mismas condiciones contractuales y de las mismas garantías de salud y previsiones sociales que los trabajadores alemanes. Muy lejos de cometer “pillaje” en los territorios ocupados, había sido necesario importar grandes cantidades de equipos de gran valor. En Rusia, todo había sido destruido por los rusos durante su retirada; cuando los alemanes importaron sus propios equipos y los retiraron después durante su retirada, este acto fue descrito como “pillaje” (IX 171-172 {195-196}).

Un ejemplo de una queja que se convirtió en “crimen” fue el caso de los supuestos “espectadores de teatro recogidos y usados para esclavitud.” Sauckel había investigado este caso durante varios meses y averiguó que se trataba de un contratista que había interrumpido una fiesta de sus propios trabajadores para transportarlos a otro sitio (XV 17-18 {25-26}).

A medida que las condiciones imperantes se deterioraban, se necesitaba más impulso. Si los aliados tenían el derecho de confiscar los bienes de los paises neutrales en mar abierto, los alemanes tenían el derecho de utilizar las recursos de los territorios ocupados en tierra firme.

Una acusación estrechamente relacionada fue la denominada “Acción Heno”, en la cual se alegó que 50.000 niños habían sido “secuestrados” para trabajar como “esclavos.” Tanto Rosenberg como Von Schirach testificaron que se trataba de un programa de aprendizaje con la intención de sacar huérfanos de guerra de la zona de hostilidades (XI 489-490 {538-539} XIV 501-505 {552-556}). Si el Ministerio de Rosenberg no sacaba a los huérfanos de la zona de los combates, lo haría el ejército.

Otra acusación relacionada fue la de la organización “Lebensborn”, supuestamente una conspiración para secuestrar neonatos después de medir el tamaño de sus penes (de acuerdo con la creencia de algunos “historiadores” judíos psiquicamente enfermos). En verdad, el propósito de esta organización había sido de sacar el estigma de la ilegitimidad y de ayudar a familias con muchos niños (XXI 654-664 de los volúmenes alemanes; se han suprimido estas páginas en los volumenes norteamericanos. Véase también XXI 352 {389}.

El caso de Rosenberg aparece en XI 444-599 {490-656}; XVIII 69-128 {81-143}).

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