abr 04 2011

Rosa Luxemburgo. Líder de una revolución fracasada que allanó el camino al nazismo.

Category: POLíTICOSAdminis @ 01:04
Rosa Luxemburgo 300x185 Rosa Luxemburgo. Líder de una revolución fracasada que allanó el camino al nazismo.

Rosa Luxemburgo

Rosa Luxemburg nació en la pequeña población polaca de Zamosc, el 5 de marzo de 1871. Desde muy joven fue activista del movimiento socialista. Se unió a un partido revolucionario llamado Proletariat, fundado en 1882, alrededor de 21 años antes de que se fundara el Partido Social Demócrata Ruso (bolcheviques y mencheviques).

Proletariat estuvo desde sus comienzos, tanto en principios como en programa, señaladamente adelantado con respecto al movimiento revolucionario en Rusia. Mientras el movimiento revolucionario ruso estaba todavía restringido a actos de terrorismo individual llevados a cabo por una heroica minoría de intelectuales, Proletariat organizaba y dirigía a miles de trabajadores en huelga. No obstante, en 1886, Proletariat fue prácticamente decapitado por la ejecución de cuatro de sus líderes, el encarcelamiento de otros veintitrés bajo largas condenas a trabajos forzados y el destierro de otros doscientos. Sólo se salvaron del naufragio pequeños círculos, y a uno de ellos se unió Rosa Luxemburg a los 16 años. Alrededor de 1889, su actuación llegó a oídos de la policía y tuvo que abandonar Polonia, ya que sus camaradas pensaron que podría realizar tareas más útiles en el exterior que en prisión. Fue a Zurich, en Suiza, que era el centro más importante de emigración polaca y rusa. Ingresó en la universidad, donde estudió ciencias naturales, matemáticas y economía. Tomó parte activa en el movimiento obrero local y en la intensa vida intelectual de los revolucionarios emigrados.

Apenas dos años más tarde, Rosa ya era reconocida como líder teórico del partido socialista revolucionario de Polonia. Llegó a ser colaboradora principal del diario del partido, Sprawa Rabotnicza, publicado en París. En 1894, el nombre del partido, Proletariat, cambió por el de Partido Social Demócrata del Reino de Polonia; muy poco después, Lituania se añadió al título. Rosa siguió siendo líder teórico del partido -el SDKPL- hasta el fin de su vida.

En agosto de 1893, representó al partido en el Congreso de la Internacional Socialista. Allí, siendo una joven de 22 años, tuvo que lidiar con veteranos muy conocidos de otro partido polaco, el Partido Socialista Polaco (PPS), cuyo principio más importante era la independencia de Polonia, y que demandaba el reconocimiento de todos los miembros de mayor experiencia del socialismo internacional.

La ayuda para el movimiento nacional en Polonia tenía tras de sí el peso de una larga tradición: también Marx y Engels habían hecho de esto un principio importante en su política. Impertérrita ante todo esto, Rosa cuestionó al PSS, acusándolo de tendencias claramente nacionalistas y de propensión a desviar a los trabajadores de la senda de la lucha de clases; se atrevió a tomar una posición diferente a la de los viejos maestros y se opuso al slogan de “independencia para Polonia” (Para una elaboración de la posición de Rosa Luxemburg sobre la cuestión nacional, véase el Capítulo 6.) Sus adversarios acumularon injurias sobre ella: algunos, como el veterano discípulo y amigo de Marx y Engels, Wilhelm Liebknecht, llegó a acusarla de ser agente de la policía secreta zarista. No obstante, ella se mantuvo en sus trece.

Intelectualmente crecía a pasos agigantados. En 1898, se dirigió al centro del movimiento obrero internacional en Alemania, que la atrajo irresistiblemente.

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Rosa Luxemburgo hablando ante el público

Comenzó a escribir asiduamente, y después de un tiempo llegó a ser uno de los principales colaboradores del periódico teórico marxista más importante de la época, Die Neue Zeit. Invariablemente independiente en el juicio y en la crítica, ni siquiera el tremendo prestigio de Karl Kautsky, su director -”Papa del marxismo”, como se le llamaba-, lograba apartarla de sus opiniones elaboradas, una vez que estaba convencida de ellas.

Rosa entregó cuerpo y alma al movimiento obrero en Alemania. Era colaboradora regular de numerosos diarios socialistas -y en algunos casos directora-, dirigió muchos mítines populares y tomó parte enérgicamente en todas las tareas que el movimiento le requería. Desde el principio hasta el fin, sus disertaciones y artículos eran trabajos creativos originales, en los que apelaba a la razón más que a la emoción, y en los que siempre abría a sus oyentes y lectores un horizonte más amplio.

En este momento, el movimiento de Alemania se dividió en dos tendencias principales, una reformista -con fuerza creciente- y la otra revolucionaria. Alemania había gozado de creciente prosperidad desde la crisis de 1873. El nivel de vida de los trabajadores había ido mejorando ininterrumpidamente, aunque en forma lenta: los sindicatos y cooperativas se habían vuelto más fuertes. En estas circunstancias, la burocracia de estos movimientos, junto con la creciente representación parlamentaria del Partido Social Demócrata, se alejaba de la revolución y se inclinaba con gran ímpetu hacia los que ya proclamaban el cambio gradual o el reformismo como meta. El principal vocero de esta tendencia era Eduard Bernstein, un discípulo de Engels. Entre 1896 y 1898, escribió una serie de artículos en Die Neue Zeit sobre “Problemas del Socialismo”, atacando cada vez más abiertamente los principios del marxismo. Estalló una larga y amarga discusión. Rosa Luxemburg, que acababa de ingresar en el movimiento obrero alemán, inmediatamente salió en defensa del marxismo. De forma brillante y con magnífico ardor atacó el propagado cáncer del reformismo en su folleto ¿Reformismo o revolución?. (Para una elaboración de su crítica del reformismo, véase el Capítulo 2).

Poco después, en 1899, el “socialista” francés Millerand participó de un gobierno de coalición con un partido capitalista. Rosa siguió atentamente este experimento y lo analizó en una serie de brillantes artículos referentes a la situación del movimiento francés en general, y a la cuestión de los gobiernos de coalición en particular (véase el Capítulo 2). Después del fiasco de Macdonald en Gran Bretaña, el de la República de Weimar en Alemania, el del Frente Popular en Francia en la década de los 30 y los gobiernos de coalición posteriores a la Segunda Guerra Mundial en el mismo país, queda claro que las enseñanzas impartidas por Rosa no son únicamente de interés histórico.

Entre 1903-1904, Rosa se entregó a una polémica con Lenin, con quien disentía en la cuestión nacional (véase el Capítulo 6), y en la concepción de la estructura del partido y la relación entre el partido y la actividad de las masas (véase el Capítulo 5).

En 1904, después de “insultar al Káiser”, fue sentenciada a nueve meses de prisión, de los cuales cumplió solo uno.

En 1905, con el estallido de la primera revolución rusa, escribió una serie de artículos y panfletos para el partido polaco, en los que exponía la idea de la revolución permanente, que había sido desarrollada independientemente por Trotsky y Parvus, pero sostenida por pocos marxistas de la época. Mientras que tanto los bolcheviques como los mencheviques, a pesar de sus profundas divergencias, creían que la revolución rusa había de ser democrático-burguesa, Rosa argüía que se desarrollaría más allá del estadio de burguesía democrática y que podría terminar en el poder de los trabajadores o en una derrota total. Su slogan era “dictadura revolucionaria del proletariado basada en el campesinado”.1

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Rosa Luxemburgo

Sin embargo, pensar, escribir y hablar sobre la revolución no era suficiente para Rosa Luxemburg. El motto de su vida fue: “En el principio fue el acto”. Y aunque no gozaba de buena salud en ese momento, entró de contrabando en la Polonia rusa tan pronto como pudo (en diciembre de 1905). En ese momento el punto culminante de la revolución había sido superado. Las masas todavía estaban activas, pero ahora vacilantes, mientras la reacción alzaba su cabeza. Se prohibieron todos los mítines, pero los obreros todavía los celebraban en sus fortalezas: las fábricas. Todos los periódicos de los trabajadores fueron suprimidos, pero el del partido de Rosa seguía apareciendo todos los días, impreso clandestinamente. El 4 de marzo de 1906 fue arrestada y detenida durante cuatro meses, primero en la prisión y posteriormente en un fuerte. A causa de su mala salud y de su nacionalidad alemana, fue liberada y expulsada del país.2

La revolución rusa dio vigor a una idea que Rosa había concebido años atrás: que las huelgas de masas -tanto políticas como económicas- constituían un elemento cardinal en la lucha revolucionaria de los trabajadores por el poder, singularizando a la revolución socialista de todas las anteriores. A partir de allí elaboró aquella idea en base a una nueva experiencia histórica. (Véase el Capítulo 3)

Al hablar en tal sentido en un mitin público fue acusada de “incitar a la violencia”, y pasó otros dos meses en prisión, esta vez en Alemania.

En 1907, participó en el Congreso de la Internacional Socialista celebrado en Stuttgart. Habló en nombre de los partidos ruso y polaco, desarrollando una posición revolucionaria coherente frente a la guerra imperialista y al militarismo. (Véase el Capítulo 4)

Entre 1905 y 1910, la escisión entre Rosa Luxemburg y la dirección centrista3 del SPD -del que Kautsky era el portavoz teórico- se hizo más profunda. Ya en 1907, Rosa había expresado su temor de que los líderes del partido, al margen de su profesión de marxismo, vacilarían frente a una situación que requiriera acción. El punto culminante llegó en 1910, cuando se produjo una ruptura total entre Rosa y Karl Kautsky por la cuestión de la vía de los trabajadores hacia el poder. Desde ese momento, el SPD se dividió en tres tendencias diferenciadas: los reformistas, que progresivamente fueron adoptando una política imperialista; los así llamados marxistas de centro, conducidos por Kautsky (ahora apodado por Rosa Luxemburg “líder del pantano”), quien conservaba su radicalismo verbal pero se limitaba cada vez más a los métodos parlamentarios de lucha; y el ala revolucionaria, de la que Rosa Luxemburg era la principal inspiradora.

En 1913, publicó su obra más importante: La acumulación de capital. (Una contribución a la explicación económica del imperialismo). Ésta es sin duda, desde El Capital una de las contribuciones más originales a la doctrina económica marxista. Este libro -como lo señalara Mehring, el biógrafo de Marx- con su caudal de erudición, brillantez de estilo, vigoroso análisis e independencia intelectual, es de todas las obras marxistas, la más cercana a El Capital. El problema central que estudia es de enorme importancia teórica y política: los efectos que la expansión del capitalismo en territorios nuevos y atrasados, tiene sobre sus propias contradicciones internas y sobre la estabilidad del sistema. (Para un análisis de esta obra véase el Capítulo 8.)

El 20 de febrero de 1914, Rosa Luxemburg fue arrestada por incitar a los soldados a la rebelión. La base de esta acusación fue una arenga en la que declaró: “Si ellos esperan que asesinemos a los franceses o a cualquier otro hermano extranjero, digámosles: ‘No, bajo ninguna circunstancia’”. En el Tribunal se transformó de acusada en acusadora, y su disertación -publicada posteriormente bajo el título Militarismo, guerra y clase obrera- es una de las más inspiradas condenas del imperialismo por parte del socialismo revolucionario. Se la sentenció a un año de prisión, pero no fue detenida ahí mismo. Al salir de la sala del tribunal fue de inmediato a un mitin popular, en el que repitió su revolucionaria propaganda antibélica.

Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, prácticamente todos los líderes socialistas fueron devorados por la marea patriótica. El 3 de agosto de 1914, el grupo parlamentario de la socialdemocracia alemana decidió votar a favor de créditos para el gobierno del Káiser. Sólo quince de los ciento once diputados mostraron algún deseo de votar en contra. No obstante, después de serles rechazada su solicitud de permiso, se sometieron a la disciplina del partido, y el 4 de agosto, todo el grupo socialdemócrata votó por unanimidad en favor de los créditos. Pocos meses después, el 3 de diciembre, Karl Liebknecht ignoró la disciplina del partido para votar de acuerdo con su conciencia. Fue el único voto en contra de los créditos para la guerra.

La decisión de la dirección del partido fue un rudo golpe para Rosa Luxemburg. Sin embargo, no se permitió la desesperación. El mismo día que los diputados de la socialdemocracia se unieron a las banderas del Káiser, un pequeño grupo de socialistas se reunió en su departamento y decidió emprender la lucha contra la guerra. Este grupo, dirigido por Rosa, Karl Liebknecht, Franz Mehring y Clara Zetkin, finalmente se transformó en la Liga Espartaco. Durante cuatro años, principalmente desde la prisión, Rosa continuó dirigiendo, inspirando y organizando a los revolucionarios, levantando las banderas del socialismo internacional. (Para más detalles de su política antibélica, véase el Capítulo 4.)

El estallido de la guerra, separó a Rosa del movimiento obrero polaco, pero debe de haber obtenido profunda satisfacción, porque su propio partido en Polonia permaneciera en todo sentido leal a las ideas del socialismo internacional.

La revolución rusa de febrero de 1917 concretó las ideas políticas de Rosa: oposición revolucionaria a la guerra y lucha para el derrocamiento de los gobiernos imperialistas. Desde la prisión, seguía febrilmente los acontecimientos, estudiándolos a fondo con el objeto de recoger enseñanzas para el futuro. Señaló sin vacilaciones que la victoria de febrero no significaba el final de la lucha, sino solo su comienzo; que únicamente el poder en manos de la clase trabajadora podía asegurar la paz. Emitió constantes llamamientos a los trabajadores y soldados alemanes para que emularan a sus hermanos rusos, derrocaran a los junkers y al capitalismo. Así, al mismo tiempo que se solidarizarían con la revolución rusa, evitarían morir desangrados bajo las ruinas de la barbarie capitalista.

Cuando estalló la Revolución de Octubre, Rosa la recibió con entusiasmo, ensalzándola con los términos más elevados. Al mismo tiempo, no sustentaba la creencia de que la aceptación acrítica de todo lo que los bolcheviques hicieran fuera útil al movimiento obrero. Previó claramente que si la Revolución Rusa permanecía en el aislamiento, un elevado número de distorsiones mutilarían su desarrollo; bien pronto señaló tales distorsiones en el proceso de desarrollo de la Rusia soviética, particularmente sobre la cuestión de la democracia. (Véase el Capítulo 7.)

El 8 de noviembre de 1918, la revolución alemana liberó a Rosa de la prisión. Con todo su energía y entusiasmo se sumergió en la lucha revolucionaria. Lamentablemente las fuerzas reaccionarias eran poderosas. Líderes del ala derecha de la socialdemocracia y generales del viejo ejército del Káiser unieron sus fuerzas para suprimir al proletariado revolucionario. Miles de trabajadores fueron asesinados; el 15 de enero de 1919 mataron a Karl Liebknecht; el mismo día, el culatazo de rifle de un soldado destrozó el cráneo de Rosa Luxemburg.

El movimiento internacional de los trabajadores perdió, con su muerte, uno de sus más nobles espíritus. “El más admirable cerebro entre los sucesores científicos de Marx y Engels”, como dijo Mehring, había dejado de existir. En su vida, como en su muerte, dio todo por la liberación de la humanidad.

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feb 25 2011

Lista de los campos de concentración nazis (y mapa de situación)

Category: REPRESIÓN POLÍTICA Y RACIALAdminis @ 06:44

Con el tiempo, trataremos de detallar las actividades y caracterísitcas de cada campo concreto. Procuramos evitar toda controversia en este tema, en especial en todo lo referente al número de muertos. Los muertos, tengámoslo en cuenta, son personas, y su número no es determinante. Sólo su nombre y su historia importa y esos, la mayoría de las veces, nos son deconocidos.

arbeit Lista de los campos de concentración nazis (y mapa de situación)

Lema de los campos

Los nombres que contengan un enlace conducen a las fichas correspondientes. Dada la naturaleza de la información, y por muy distintas razones, no hemos podido contrastar todos los datos que se ofrecen en estas fichas, ya que legalmente sólo es posible consultar cierto tipo de fuentes, estando penado el uso de otras fuentes diferentes, así como su difusión. En ese sentido, y para mayores consultas, remitimos al instituto Nizkor, de Jerusalem, donde creemos que podrán encontrar todo tipo de datos, ya que la legislación israelí no prohíbe docuemnto alguno y sus instituciones son malamente sospechosas de antisemitismo.

A continuación se muestra una lista de los campos de concentración nazis. Estos campos fueron establecidos dentro de Alemania poco después de la ascensión al poder del partido nazi en 1933. Posteriormente se crearían otros campos en aquellos países anexionados o invadidos por Alemania antes y durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, como Holanda, Noruega y Polonia. Mientras que algunos campos tuvieron una existencia más bien efímera, otros permanecieron en activo hasta la definitiva derrota alemana en la guerra

Los campos de exterminio se encuentran marcados en color rosa, mientras que los mayores campos de otros tipos están señalados con color azul.

Nombre del campo País (actual) Tipo de campo Tiempo de funcionamiento Número estimado de prisioneros Número estimado de muertos Subcampos Web
Arbeitsdorf Alemania Campo de trabajo 8 de abril de 1942 – 11 de octubre de 1942   min. 600    
Auschwitz Polonia Campo de trabajo y exterminio Abril de 1940 – Enero de 1945 400,000 1.100.000 – 1.500.000[211] Auschwitz1940
Birkenau1941
Buna-Monowitz1941
 
Bardufoss Noruega Campo de concentración Marzo de 1944 -? 800 250    
Belzec Polonia Campo de exterminio Marzo de 1942 – Junio de 1943   600.000    
Bergen-Belsen Alemania Punto de agrupamiento Abril de 1943 – Abril de 1945   70.000    
Bolduque Holanda Campo de tránsito y prisioneros 1943- verano de 1944     listado  
Bozen Italia Tránsito Julio de 1944 – Abril de 1945 11.116   listado  
Bredtvet Noruega Campo de concentración ? ? ? ?  
Breendonk Bélgica Campo de prisioneros y trabajo 20 de septiembre de 1940 – Septiembre de 1944 min. 3532 min. 391    
Breitenau Alemania Uno de los primeros campos, posteriormente campo de trabajo Junio de 1933 – Marzo de 1934, 1940-1945 470; 8500      
Buchenwald Alemania Campo de trabajo Julio de 1937 – Abril de 1945 250.000 56.000 listado  
Chelmno Polonia Campo de exterminio Diciembre de 1941 – Abril de 1943;Abril de 1944 – Enero de 1945   340.000    
Dachau Alemania Campo de trabajo Marzo de 1933 – Abril de 1945 200.000 min. 30.000 listado  
Falstad Noruega Campo de prisioneros Diciembre de 1941 – Mayo de 1945   min. 200 none  
Flossenbürg Alemania Campo de trabajo Mayo de 1938 – Abril de 1945 min. 100.000 30.000 listado  
Grini Noruega Campo de prisioneros 14 de junio de 1941 – Mayo de 1945 19.788 8 Fannrem
Bardufoss
Kvænangen
 
Gross-Rosen Alemania Campo de trabajo Agosto de 1940 – Febrero de 1945 125.000 40.000 listado    
Hinzert Alemania Punto de reunión y subcampo Julio de 1940 – Marzo de 1945 14.000 min. 302    
Kaufering/Landsberg Alemania Campo de trabajo Junio de 1943 – Abril de 1945 30.000 min.14.500    
Kauen
(Kaunas)
Lituania Gueto y campo de internamiento       Prawienischken  
Klooga Estonia Campo de trabajo Verano de 1943 – 28 de septiembre de 1944   2.400      
Langenstein Zwieberge Alemania Subcampo de Buchenwald Abril de 1944 – Abril de 1945 5,000 2,000    
Le Vernet Francia Campo de internamiento 1939 – 1944 13,350      
Lwów, Janowska street
(L’viv)
Ucrania Campo de exterminio y trabajo Septiembre de 1941 – Noviembre de 1943        
Majdanek
(KZ Lublin)
Polonia Campo de exterminio Julio de 1941 – Julio de 1944   78.000    
Malchow Alemania   Hasta el 8 de mayo de 1945        
Maly Trostenets Bielorrusia Campo de exterminio Julio de 1941 – Junio de 1944   200.000-500.000    
Mauthausen-Gusen Austria Campo de trabajo Agosto de 1938 – Mayo de 1945 195.000 min. 95.000 list  
Mittelbau-Dora Alemania Campo de trabajo Septiembre de 1943 – Abril de 1945 60.000 min. 20.000 listado  
Natzweiler-Struthof Francia Campo de trabajo Mayo de 1941 – Septiembre de 1944 40.000 25.000 listado  
Neuengamme Alemania Campo de trabajo 13 de diciembre de 1938 – 4 de mayo de 1945 106.000 55.000 listado  
Niederhagen Alemania Prisión y campo de trabajo Septiembre de 1941 – Principios de 1943 3.900 1.285    
Oranienburg Alemania Punto de reunión Marzo de 1933 – Julio de 1934 3.000 min. 16    
Osthofen Alemania Punto de reunión Marzo de 1933 – Julio de 1934        
Plaszów Polonia Campo de trabajo Diciembre de 1942 – Enero de 1945 min. 150.000 min. 9.000 listado  
Ravensbrück Alemania Campo de trabajo Mayo de 1939 – Abril de 1945 150.000 (min. 90.000) listado  
Riga-Kaiserwald
(Mežaparks)
Letonia Campo de trabajo 1942 – 6 de agosto de 1944 20.000?   16, incl. Eleja-Meitenes  
Risiera di San Sabba
(Trieste)
Italia Campo de detención policial Septiembre de 1943 – 29 de abril de 1945   5.000    
Sachsenhausen Alemania Campo de trabajo Julio de 1936 – Abril de 1945 min. 200.000 (100.000) listado  
Sobibór Polonia Campo de exterminio Mayo de 1942 – Octubre de 1943   250.000    
Stutthof Polonia Campo de trabajo Septiembre de 1939 – Mayo de 1945 110.000 65.000 listado  
Lager Sylt
(Alderney)
Islas del Canal Campo de trabajo Marzo de 1943 – Junio de 1944 1.000? 460    
Theresienstadt (Terezín) República Checa Campo de tránsito y gueto Noviembre de 1941 – Mayo de 1945 140.000 35.000    
Treblinka Polonia Campo de exterminio Julio de 1942 – Noviembre de 1943   min. 800.000    
Vaivara Estonia Campo de concentración y tránsito 15 de septiembre de 1943 – 29 de febrero de 1944. 20000 950 22  
Varsovia Polonia Campo de trabajo y exterminio 1942 – 1944 Más de 40.000 Más de 200.000    
Westerbork Holanda Punto de reunión Octubre de 1939 – Abril de 1945 102.000      

 

721px WW2 Holocaust Europe map es svg Lista de los campos de concentración nazis (y mapa de situación)

Mapa de situación de los campos de concentración nazis

Este artículo es un extracto de otro más amplio que aperece en la versión española de Wikipedia. Hemos realizado algunas modificaciones, pero nunca en los datos, sino en su presentación y en los enlaces.

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feb 16 2011

Los orígenes del nazismo en una novela negra

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 09:59

el gris Los orígenes del nazismo en una novela negra

Cuando en una novela se habla de los orígenes del nazismo o de la época nazi, lo esperable, tópico ya, es que los nazis sean fanáticos sin entrañas y que el resto luche contra ellos. No es el caso de EL GRIS, que trata de acercarse a lo que fueron aquellos años veinte y a las razones por las que el movimiento nazi llegó al poder. Un suceso histórico de este tipo no puede deberse a la locura colectiva, sino a una serie de causas económicas, psicológicas y sociales que el autor aborda a la perfección, presentado a los nazis como lo que eran: un movimiento revolucionario acorde a la violencia y la estética de su época.

Como curiosidad, cabe añadir que la novela la protagoniza Heinrich Müller cuando era un simple comisario de policía que se dedicaba a perseguir a los nazis. Este detalle histórico, poco conocido, ahonda en el realismo de la situación.

EL GRIS es una novela en la que el bien y el mal se confunden. Y cuando digo que el bien y el mal se confunden no me refiero a que los personajes sean ambiguos, sino que todos, como las personas reales, pueden ser ambas cosas a la vez, sin estereotipos falseados.

Si os ha gustado Schlink y la saga de Selb, no dejéis de leer esta novela, quizás la más parecida en la literatura española al famoso autor alemán y puede que incluso un poco más dura en su planteamiento moral.  EL GRIS podría ser una novela de Schlink si no fuese porque Javier Pérez, su autor, parece confiar menos en el alma humana que el escritor alemán.

Los que hemos seguido al autor sabemos que EL GRIS es una novela que ha recorrido un largo camino antes de llegar a las librerías, y pasando por premios, menciones de finalista y unos cuantos escritorios de importantes editoriales donde unas veces no se decidieron a publicarla por ser demasiado literaria y otras por consideraciones de distinta índole.

Sin embargo, ahora que hemos tenido la ocasión de leerla, sabemos que EL GRIS es una novela que no deja indiferente, aunque sólo sea por el punto de partida: un hombre que no puede dormir porque teme que si se duerme no despertará nunca necesita familiarizarse con la muerte y para ello empieza a matar.

En las primera páginas nos dicen ya quien es el asesino, y luego, durante el resto de la novela, el autor nos enfrenta al terrible dolor del asesino y a la tenacidad despiadada del comisario que lo persigue, haciéndonos dudar sobre a cual de los dos entendemos mejor.

En EL GRIS nadie es bueno o malo desde un principio y hasta le final. No podemos conocer la moralidad de un personaje sólo por su papel, porque todos son humanos. Puede haber delincuentes piadosos, y delincuentes desalmados. Policías bondadosos y policías terribles. Puede haber incluso nazis buenos y nazis malos, en aquellos años veinte donde cada cual luchaba férreamente por su vida y su supervivencia.

Se trata sin duda de una de las mejores novelas negras que he leído en los últimos años, con una trama policíaca vibrante y sin los trucos típicos de la novela con adivinanza donde el lector debe averiguar quién es el asesino. Aquí, ya lo sabemos. El problema es saber de parte de quién estamos.

Los acontecimientos de 1924

los acontecimientos de 1925

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