Se trata de uno de los personajes más curiosos y controvertidos de las SS. Conocido a veces por sus allegados por el mote casi cariñoso de “Bum-Bum Zalewsky” por su afición a la artillería de calibre desmesurado, su biografía es una mezcla permanente de contradicciones, dudas, misterios y hechos que a duras penas encajan entre sí.
Su nombre completo era Erich Julius Eberhard von Zalewsky. Nació en Lauenburg, Pomerania, el 1 de marzo de 1899 y murió en prisión, en Munich, el 8 de marzo de 1972. Hijo de un terrateniente, su padre era católico y su madre protestante, y ambos, según parece, de clara ascendencia polaca, lo que le llevó a intentar cambiar su nombre, demasiado polaco, por el de Bach Zalewski, mucho más germánico, aprovechando que había uno o varios Bach entre sus antepasados. A pesar de sus intentos, y de la importancia que le dio a las gestione spara borrar su ascendencia eslava de cara a que sus hijos pudiesen ingresar en las SS, nunca logró que se borrase del todo el apellido Zalewsky, que volvió a usar después de la derrota para dar a entender que se desmarcaba de las tesis racistas del nazismo.
Ingresó como voluntario en 1915 en la escuela militar prusiana y participó durante tres años en la Primera Guerra Mundial, durante la cual fue herido dos veces y condecorado otras tantas veces con la Cruz de Hierro. Era, por tanto, un hombre con sobrada experiencia militar y de combate, algo no tan frecuente entre los oficiales y altos mandos de las SS.
Después de la guerra, con grandes dificultades debido a la reducción de efectivos del Ejército Imperial impuesta por el Tratado de Versalles, consiguió permanecer en el ejército, y en 1924 participó en la represión de los movimientos revolucionarios en Silesia, luchando contra las milicias obreras comunistas. Después de estas acciones fue trasladado a la Guardia de fronteras, donde varios años después, en 1930, se unió anl Partido Nazi, lo que le costó diversos problemas tanto con el partido como con su familia, pues tres de sus hermanas se habían casado con judíos. Erich consiguió entonces una especie de entente cordial con ambas partes, diciendo al partido que no era responsable de los matrimonios de sus hermanas y a su familia que el antisemitismo nazi era más genérico qure concreto. Así, logró ser diputado por Silesia del año treinta y dos al cuarenta y cuatro y alcanzó incluso el grado de comisario general de policía de Silesia.
Durante la noche de los cuchillos largos, la purga del partido nazi contra su ala izquierdista, participó abiertamente del lado de Hitler contra los hombres de Röhm y Strasser.
Después del inicio de las hostilidades en Polonia, Himmler le encarga de la direcciuón de la germanización de Polonia, y en pocos meses se ocupa de la confiscación de bienes y reasentamiento de varias decenas de miles de campesinos polacos habitantes de zonas que los nazis querían convertir en germánicas puras. En los proicesos judiciales posteriores a la guerra nunca pudo probarse que Zalewsky asesinara o maltrata a esta gente, que efectivamente fue reubicada en otras zonas, pero sí pudo probarse que fue el promotor y fundador del campo de concentración de Auschwitz, perteneciente a su jurisdicción, aunque inicialmente él lo proyectó sólo como lugar de paso antes de reubicar a los campesinos en otras tierras de cultivo.
Posteriormente, durante la guerra, fue encargado de la lucha contra los paritidsanos en grandes áreas de Rusia. Su labor fure militarmente ineficaz, pero se presume que cometió grandes crímenes, pues muchos miles de civiles fueron asesinados en las zonas bajo sumando en supuestas operaciones contra las fuerzas de la resistencia. Las matanzas fueron particularmente cruentas en Riga, Bielorrusia y Polonia oriental, donde miles y miles de civiles fueron criminalmente ejecutados en acciones más de represalia que de verdadero combate contra la insurgencia.
Bach Zalewski fue, más tarde, nominalmente encargado de aplastar el levantamiento del gueto de Varsovia, lo que logró después de semanas de combate y tras la práctica destrucción de la ciudad. Cabe mencionar, a título denotativo más que anecdótico, que las fuerzas soviéticas, a punto de asaltar la ciudad, concedieron a los alemanes un alto al fuego para que pudiesen aniquilar a los judíos tranquilamente, cuando el levantamiento se había producido en el momento justo en que la combinación de fuerzas atacantes exteriores e interiores pudiese doblegar más fácilmente a los alemanes. Los rusos, como muchos testimonios y documentos explican, prefirieron esperar a que los nazis aniquilaran a la resistencia interior y después, sólo después, comenzaron el asalto.
Poco antes del final de la guerra, Bach Zalewsky recibió el mando de una unidad de Las SS, el X cuerpo de ejército, que fue aniquilado por el enemigo en dos semanas.
Al terminar la guerra, Bach Zalewsky fue detenido por los norteamericanos en agosto de 1945 y juzgado en el proceso de Nurenberg, epr nunca fue acusado ni de crímenes de guerra ni se concedió su extradición a Rudsia ni a Polonia, que la solicitaron insistentemente. Todos los cargos que se presentaron contra él fueron menores, y salió prácticamente absuelto. Algunas fuentes afirman que esto se debió a su colaboración en las acusaciones contra personajes má simportantes, y otras, a un extraño y rocambolesco caso que no detallamos aquí por falta de pruebas documentales y ante el temor de que sea apócrifo. Quien esté interesado en este curioso y dudoso episodio, puede leerlo en le texto extendido y notas de este artículo, aunque insistimos en que tiene muchas trazas de ser falso.
Varios años después de los juicios de Nurenberg, Bach Zalewski afirmó haber sido él quien facilitó a Göring, dentro de una pastilla de jabón, la cápsula de cianura que el antiguo aviador y Mariscal del Reich utilizó para suicidarse, hurtándose así a la acción de la justicia.
En 1951, Bach Zalewski es juzgado de nuevo y condenado a diez años de trabajos forzados por su participación en la purga de la Noche de los Cuchillos Largos. Tampoco cumpliría esta condena. En 1958 fue juzgado de nuevo por el asesinato de varios comunistas en la época anterior al nazismo y finalmente ingresa en prisión, donde muere en 1972, sin haber sido acusado nunca de crímenes contra los judíos ni contra la Humanidad.
Hitler hablaba de él como un misterio humano, capaz de conjugar la acción más despiadada con el carácter más ingenuo. Concretamente, decía de él: “a ese hombre le pones un obstáculo y lo evita invariablemente, o saltándolo, o demoliéndolo, o rodeándolo. Según se haya despertado esa mañana”
A pesar de que, como está dicho, no haya condena firme conrtra él, creemos que debemos clasificarlo en fuerzas represivas y criminales y no en las Waffen SS.
Esta es la razón, probablemente falsa, por la que nunca se le acusó de crímenes contra la Humnidad. Está extraída de un testimonio y se copia tal cual.
Este testimonio es seguramente falso por las siguientes razones:
-No se conserva documento algino referente a su acusación, ni a estos testimonios.
-Habla de una sala repleta y el hecho no ha trascendido.
-No se conserva nis e menciona su acusación.
No obstante, nos parece tan inaudito que un hombre al que se imputa la responsabilidad de hasta 150.000 muertes no fuera jamás acusado de ellas, que nos permitimos unirnbos al coro de las conjeturas imposibles para explicar semejante despropósito.
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esto dice la versión española de Wikipedia sobre el personaje:
Erich von dem Bach-Zelewski
Su juventud y sus inicios en el Partido nazi
Su papel en la Segunda Guerra Mundial
En la operación de limpieza de ayer en Slonim, realizada por el Centro de Regimientos de la Policía, 1.153 pillos judíos fueron fusilados.[1]
El número total de ejecuciones en el territorio de mi jurisdicción es ahora superior a 30.000.[1] [2]
El final de la guerra y el proceso de Nuremberg
Incluso hoy, cuando miro hacia atrás (…) me tengo que responder que fue bueno que unos cuantos tipos decentes como yo tuviéramos influencia en las SS, porque de ese modo evitamos cosas terribles.[6]
El final de su vida

SS Obergruppenführer Erich von dem Bach-Zelewski
Orígenes eslavos
Erich nació en la localidad pomerana de Lauenburg durante el periodo en que Pomerania formaba parte de Prusia, y sus padres fueron Otto Jan Józefat von Zelewski, un Junker católico practicante, y El?bieta Ewelina Szyma?ska, una devota miembro de la Iglesia Evangélica Alemana, ambos de origen polaco.
En 1933, tras la llegada al poder de Adolf Hitler, Erich comenzó a utilizar el “von dem Bach-Zelewski” con el fin de dotarse de unos apellidos de corte aristocrático, pero en 1940 solicitó y obtuvo autorización para prescindir del “Zelewski”, pues éste era un apellido familiar muy característico de los Kaszëbi (Kashuben, en alemán), un grupo étnico eslavo asentado en el centro y norte de Polonia. No contento con ello y tal y como se lo confesó al mismísimo Heinrich Himmler, Erich von dem Bach llegó a mentir acerca de sus orígenes familiares, con el fin de allanar el camino para que sus hijos pudieran algún día ser admitidos en las SS.
Comienzos de la Carrera Militar
A la edad de 12 años, von dem Bach terminó sus estudios en la Volksschule de Biala (Prusia Oriental), de donde pasó al Gymnasium de Neustadt (Prusia Occidental). Después de varios cambios de instituto que le llevaron a distintas ciudades de Prusia Occidental, a Stra?burg y a Konitz, von dem Bach concluyó su formación académica obteniendo el correspondiente Diploma (Obersekundareife).
Siguiendo una vieja tradición familiar de los Zelewsky, que habían prestado servicio de armas tanto en Prusia como en Polonia y una vez terminada su formación escolar, en diciembre de 1914, Erich se enroló como voluntario en las filas del Ejército prusiano, siendo destinado al Regimiento de Infantería 176, donde alcanzó una cierta reputación al tratarse del voluntario más joven de todo el Ejército.
En 1915 su padre, oficial también en el Ejército alemán, falleció en combate, con lo que el joven Erich quedó bajo la tutela de su tío Oskar.
A consecuencia de diversos actos en campaña, Erich fue condecorado con las Cruces de Hierro de Primera y Segunda Clase, así como con la Medalla del Honor de Sajonia-Meining. Igualmente y a causa de la intoxicación sufrida durante un ataque con gas, recibió la medalla de herido de guerra y fue ascendido a Teniente.
Tras la capitulación alemana de 1918, Erich von dem Bach permaneció en las filas de la Reichswehr donde, con el grado de Teniente, dirigió una compañía. Años más tarde, sería distinguido como Capitán de la Wehrmacht, a pesar de ser ya un SS-Führer.
Poco después se integraría en distintos Freikorps a las órdenes del General Karl Hoefer, con los que sería destinado a Silesia, tomando parte en combates contra la milicia polaca y por los que fue condecorado con el Águila de Silesia de Primera y Segunda Clases. Más tarde, se incorporó a la Deutschvölkischen Schutz- und Trutzbund que, ya en 1924, se transformó en Stahlhelm. Ese mismo año, fue obligado a abandonar su puesto de Teniente del 4º Regimiento de Infantería de la Reichswehr a causa de sus inclinaciones nacionalsocialistas.
En 1921 contrajo matrimonio, del que tuvo seis hijos.
Durante los años 20, von dem Bach trabajó en varios empleos ocasionales hasta que fue capaz de fundar una empresa de taxis en Berlín con la que logró una cierta prosperidad, hasta el punto de poder comprar una finca en Dühringhof, en el Landkreis de Landsberg.
En 1930, se afilió al NSDAP (su número de carnet fue el 489.101), y el 15 de febrero de 1931 fue admitido en las SS con el número 9.831, donde comenzó una fulgurante carrera: SS Untersturmführer en junio de 1931, SS Sturmbannführer en diciembre de 1931, SS Oberführer en octubre de 1932, SS Oberführer con el mando de la SS-Abschnitte XII en Frankfurt am Oder, y SS Brigadeführer en diciembre de 1933.
En 1934, decidió utilizar el apellido de soltera de su madre (Bach), no sólo porque von dem Bach-Zelewski sonaba mucho más germánico, sino porque de ese modo podía ocultar el hecho de que tres de sus hermanas hubiesen contraído matrimonio con judíos.
Sus primeros puestos en las SS los desempeñó en Prusia Oriental, desde donde fue destinado a las SS-Grenzschutzformationen (unidades de protección de fronteras de las SS) en Frankfurt am Oder y en Schneidemühl.
En todo momento, von dem Bach se mostró implacable con los adversarios políticos: así, en marzo de 1933, su unidad de las SS arrestó a todos los simpatizantes del Partido Comunista de Woldenberg, dos de cuyos miembros fueron ejecutados en represalia por el previo asesinato de un miembro de las SA. En el verano de ese mismo año, se apuntó un notable éxito al dirigir un pequeño destacamento que logró liberar a dos miembros de las SS que se hallaban presos en la cárcel de Landsberg por haber asesinado a un antiguo funcionario miembro del SPD. Von dem Bach no sólo organizó la evasión, sino que también se las ingenió para proporcionar documentación falsa a los dos fugados. Al día siguiente, varios testigos de la operación aparecieron muertos por disparos.
En febrero de 1934 fue destinado al SS-Oberabschnitt Nordost, donde fue nombrado Jefe de las unidades policiales (Leiter der Staatspolizeidienststelle) de Königsberg.
El 30 de junio de 1934, participó en la Noche de los Cuchillos Largos, en la que ordenó el asesinato del SS Reiter und Obertruppführer Anton Freiherr von Hohberg und Buchwald. Se da la circunstancia de que von Hohberg fue el único miembro de las SS que murió durante la Noche de los Cuchillos Largos (varios de los altos mandos de las SA asesinados en esa jornada también tenían rango en las SS pero con carácter meramente simbólico) y mantenía ya una antigua rivalidad con von dem Bach desde la época en que ambos habían coincidido en sus destinos en el Estado Mayor de las SS en Prusia Oriental, de modo que, en la tarde del 30 de junio de 1934, von dem Bach ordenó a su chófer, el SS Scharführer Zummach, y al SS Obersturmführer Carl Deinhard que dieran muerte a von Hohberg, el cual fue tiroteado en el cuarto de fumadores de su residencia de Eylau, en Prusia. En el curso de esa misma operación, von dem Bach-Zelewski quiso también arrestar al Gauleiter de Prusia Oriental Erich Koch, pero éste se encontraba ese día en Berlín y esta circunstancia le permitió evitar su detención.
Por este hecho, el 11 de julio de 1934, Erich von dem Bach fue ascendido al rango de SS Gruppenführer.
En 1937 fue recompensado con el rango de Hauptmann en la Wehrmacht, y, entre 1932 y 1945, fue miembro del Reichstag, siempre en representación del Gau de Breslau, capital de Silesia; su disposición a aceptar y cumplir todas las órdenes le llevó a escalar puestos en el organigrama del NSDAP, primero en la Prusia Oriental, después en Hesse y, a partir de 1936, en Silesia, donde, el 28 de junio de 1938, se convirtió en Höherer SS- und Polizeiführer -HSSPF (Jefe Supremo de las SS y de la Policía) im SS-Oberabschnitt Süd-Ost.
La Segunda Guerra Mundial
Tras la invasión de Polonia el 1 de septiembre de 1939, Erich von dem Bach comandó diversas unidades de las SS que tomaron parte en acciones de represalia contra la población civil y en el fusilamiento de prisioneros de guerra polacos. El 7 de noviembre de 1939, Heinrich Himmler le designa Comisario para la implantación del Germanismo en la parte ocupada de la Silesia polaca. Entre sus deberes se incluía el “reasentamiento” (traslado forzoso) de las poblaciones y la confiscación de las propiedades de los habitantes de la zona; en unos pocos meses, consiguió expulsar de sus hogares a más de 20.000 familias del distrito de Zywiec. Precisamente durante la campaña polaca, Von dem Bach decidió prescindir del apellido paterno Zelewski que tenía connotaciones demasiado eslavas.
A finales de 1939, Erich von dem Bach propuso a Himmler establecer un campo de concentración para la población de origen no germánico de la zona, aprovechando los barracones de un regimiento de caballería del Ejército polaco en las proximidades de la localidad de Oswiecim. Aunque al principio Himmler se mostró contrario a la idea, terminó por autorizarla, con lo que en el mes de mayo de 1940 se estableció el KZ-Auschwitz.
Tras desencadenarse la operación Barbarossa, el 22 de junio de 1941 von dem Bach se convirtió en HSSPF en la zona ocupada por el Heeresgruppe Mitte (Grupo de Ejércitos Centro) comandado por Fedor von Bock, que incluía los antiguos territorios de Polonia oriental, Bielorrusia y el norte de Ucrania.
Como HSSPF Mitte, von dem Bach se ocupó de organizar los Batallones del Regimiento policial Central (Polizeibataillone des Polizeiregiments Mitte), el Einsatzgruppe B, así como los Regimientos de Caballería 1 y 2. Para optimizar todas las labores de exterminio, trabajó en estrecha colaboración con el Generalmajor Max von Schenkendorf, visitó todas las unidades a su cargo, impartió instrucciones para las ejecuciones, supervisó personalmente varias matanzas, espoleando y animando en todo momento a sus subordinados para que radicalizaran sus acciones. Por esa abnegación, el 9 de noviembre de 1941 fue nombrado SS-Obergruppenführer und General der Polizei, estrenándose en su nuevo cargo con el fusilamiento en Riga, en diciembre de ese mismo año, de un total de 27.800 civiles, tras lo que pronunció su célebre frase “Lettland ist gerade judenfrei” (“ya no quedan judíos en Letonia”).
El 24 de octubre de 1942, gracias sobre todo al apoyo que le brindó el SS Brigadeführer Curt von Gottberg, Erich von dem Bach fue nombrado “Bevollmächtigter des Reichsführers SS für Bandenbekämpfung“, lo que le daba la máxima autoridad en materia de lucha contra los partisanos de Rusia.
Precisamente, desde esta elevado cargo, Von dem Bach coordinó las actividades de las tres unidades que más notoriedad alcanzaron en la represión de los partisanos rusos: el Kampfgruppe Gottberg, el Sonderkommando Dirlewanger y la Kaminski-Brigade, por medio de los cuales Von dem Bach ordenó la matanza de más de 200.000 civiles en Minsk y Mogilev (Bielorrusia) y en la parte oriental de Polonia.

Miembros de la Brigada Kaminski

Oskar Dirlewanger acompañado de miembros de su Brigada
Al propio Von dem Bach se le debe la creación de los Einsatzgruppen der Sicherheitspolizei und des SD, así como el empleo de las Unidades NSKK- y Schuma, de los Regimientos de Cosacos, así como de unidades de la Wehrmacht (incluidas algunas de la Luftwaffe) en las matanzas de judíos y de decenas de miles de civiles rusos, todos los cuales fueron liquidados indistintamente como Bandenverdächtige (sospechosos de bandidaje).
Von dem Bach fue designado por Himmler como HSSPF de Moscú, cuya conquista por la Wehrmacht se creía inminente. La derrota del Ejército alemán ante la capital rusa hizo que Von dem Bach volviera a ocupar su antiguo cargo de Comandante en Jefe de las unidades de lucha contra los partisanos de la Zona Centro. A ello hubo que añadir que el prestigio de Von dem Bach era tan alto que se convirtió en el único HSSPF de la Rusia ocupada que consiguió retener el mando sobre las fuerzas de la policía regular, en una época en la que, por ejemplo, los SS Obergruppenführer Hans-Adolf Prützmann y Friedrich Jeckeln perdieron esa misma función en beneficio de la administración civil dependiente del Reichsministerium für die besetzten Ostgebiete (Ministerio para los territorios ocupados del Este, conocido por su abreviatura de Ostministerium).
En febrero de 1942, Von dem Bach fue hospitalizado. Él siempre alegó que padecía terribles trastornos psicológicos a causa de las matanzas que había dirigido contra la población civil de Bielorrusia y, especialmente, contra los judíos. Aunque algunos historiadores no dan crédito a estos supuestos remordimientos de Von dem Bach, es probable que algo de cierto haya en ello, pues está documentado que, después de presenciar varias matanzas, Erich Von dem Bach enfermó hasta el punto de tener que ser hospitalizado. Himmler, preocupado por el estado de salud de uno de sus principales generales, le envió a su médico personal, el SS Brigadeführer und Reichsarzt der SS Ernst-Robert Grawitz, el cual informó por escrito a Himmler de que Von dem Bach sufría intensamente cuando revivía las ejecuciones que él mismo había estado dirigiendo en el Este.
En junio de 1942, tras el asesinato del Reinhard Heydrich en Praga, Adolf Hitler quiso designar a Von dem Bach como nuevo Reichsprotektor von Böhmem und Mähren (Protector del Reich para Bohemia y Moravia) para demostrar a la resistencia checa cuán dura podía ser la reacción alemana por el asesinato de Heydrich. Sin embargo, Himmler consiguió disuadirle de la idea argumentado lo imprescindible que Von dem Bach era en Rusia, donde la actividad partisana iba cobrando más importancia día a día, y, en su lugar, Hitler optó por designar nuevo Reichsprotektor al entonces SS Obergruppenfuhrer Kurt Daluege y al SS Gruppenführer Karl-Hermann Frank como nuevo Staatssekretär del Protectorado.

Heinrich Himmler y Kurt Daluege
El 12 de julio de 1943, Von dem Bach fue nombrado comandante de todas las unidades antipartisanas en Bélgica, Bielorrusia, en el Gobierno General (la Polonia no anexionada al Reich), Países Bajos, Noruega, Ucrania, Yugoslavia, y en la zona de Byalistok, aunque, en la práctica, sus actividades siguieron restringidas a Bielorrusia y a las zonas limítrofes de Rusia.
Se reprochaba a Von dem Bach que sus tácticas provocaban un elevado número de bajas civiles y unos escasos éxitos militares; en principio, las fuerzas alemanas debían rodear las zonas en las que operaban los “bandidos”, pero los movimientos alemanes eran tan lentos que el grueso de las unidades partisanas tenía tiempo suficiente para ocultar su equipo más pesado y sus provisiones, así como para evadirse del cerco alemán. Entretanto, pequeños grupos móviles de partisanos iban hostigando al grueso de las tropas de las SS causándoles incesantes bajas, a menudo mucho más numerosas que las que los alemanes provocaban entre los propios partisanos. En el curso de los combates contra los partisanos, era frecuente que las fuerzas alemanas mataran injustificadamente a un gran número de civiles que nada tenían que ver con la guerrilla, y ello con el único objetivo de inflar el número de bajas enemigas. De ahí que siempre fuese mucho más numeroso el número de “enemigos muertos” que el de armas capturadas.
Otro de los reproches que se hacía a Von dem Bach es que, concluida una operación de “limpieza”, las unidades de las SS se retiraban del terreno sin dejar en la zona ni siquiera un pequeño destacamento, con lo que, al cabo de poco tiempo, los partisanos regresaban al lugar, desenterraban el armamento y provisiones que habían ocultado, y daban inicio, nuevamente, a sus operaciones de hostigamiento contra los alemanes. Al final, las tácticas de Von dem Bach no tenían otro resultado que el de provocar no tanto la eliminación de los partisanos, cuanto su continuo desplazamiento a lo largo de los territorios ocupados.
En 1944 y por primera vez desde el estallido de la guerra, Von dem Bach tomó parte directa en acciones de combate contra el Ejército Rojo en la zona de Novel, pero en el mes de marzo tuvo que regresar rápidamente a Alemania para ser de nuevo hospitalizado.
El 2 de agosto recibió la orden de sofocar la sublevación de Varsovia, para lo que se le confirió el mando de todas las unidades de la Wehrmacht y de las SS, que fueron así encuadradas en el Korpsgruppe Bach. Estas unidades mataron a cerca de 200.000 civiles (65.000 de ellos en ejecuciones masivas) y a un número indeterminado de prisioneros de guerra. Tras 64 días de intensísimos combates, la resistencia polaca fue aniquilada y Varsovia arrasada. Por este motivo, el 30 de septiembre de 1944, Hitler le otorgó la Cruz de Caballero.

1944. Von dem Bach ordena la destrucción de Varsovia

El General polaco Tadeusz Komorowski se rinde a Erich von dem Bach

Firma de la capitulación de la Resistenca Polaca. De izquierda a derecha: Kazimierz Iranek-Osmecki, Erich von dem Bach y Zygmunt Dobrowolski
Inmediatamente después de ser sofocado el alzamiento polaco y ante la inminente defección de sus aliados húngaros, Hitler envió a Budapest a Rudolf Rahn, embajador alemán ante Mussolini, para convencer a los dirigentes húngaros de la conveniencia de mantener la alianza con el Tercer Reich. Para reforzar la posición de Rahn, Hitler ordenó a Von dem Bach que se desplazase a Hungría al mando de un Cuerpo de Ejército de las Waffen SS -incluyendo tres batallones al mando del SS Obersturmbannführer Skorzeny-, con autorización expresa de utilizar cualquier método, incluidas las matanzas, para evitar la capitulación del Gobierno húngaro.
En noviembre de 1944 permaneció en Baden-Baden al mando de un SS-Korps, para, después, ser destinado a Pomerania a finales de ese mismo año.
Entre el 26 de enero y el 10 de febrero de 1945, Von dem Bach fue designado Comandante del X SS-Armeekorps en Schwedt, uno de los llamados “ejércitos fantasma” que sólo existían sobre el papel.
La posguerra
Tras la capitulación alemana, Von dem Bach permaneció oculto y trató de huir del país, pero el 1 de agosto de 1945 fue capturado por una patrulla de la Policía Militar estadounidense.
Pero, asombrosamente y pese a permanecer en prisión preventiva hasta 1949 en la cárcel de Landsberg, Von dem Bach nunca fue acusado ni de crímenes de guerra ni de crímenes contra la humanidad. A cambio de su impunidad, las potencias vencedoras lo utilizaron como testigo de cargo en varios de los Procesos de Nuremberg -durante los que decidió “recuperar” su histórico apellido Bach-Zelewsky para así aparecer más eslavo-, así como en el proceso contra el SS Obersturmbannführer Adolf Eichmann que se celebró en Jerusalén en 1961.

Jerusalén, 1961. Proceso contra Adolf Eichmann
De manera igualmente inexplicable, ni los Gobiernos de Polonia ni la URSS reclamaron nunca su extradición.
Es probable que su impunidad se debiese al hecho de que, en caso de haber sido acusado de sus crímenes -especialmente los ocurridos durante el aplastamiento de la sublevación de Varsovia-, Von dem Bach habría tenido la oportunidad de relatar de primera mano las facilidades de que gozó a la hora de exterminar a las fuerzas de la Armia Krajowa -la Resistencia polaca- en Varsovia, mientras las unidades del Ejército Rojo comandadas por el Mariscal Konstantin Rokossovsky permanecían impasibles a las puertas de la ciudad, sabedoras de que los resistentes polacos no sólo eran partidarios del Gobierno polaco exiliado en Londres, sino también, profundamente anticomunistas. A Stalin más que a nadie le interesaba mucho que los nazis liquidaran al sector más nacionalista de la población de Varsovia, antes de que la capital fuese ocupada por las tropas rusas.
En 1951, Von dem Bach afirmó haber sido él quien proporcionó a Hermann Göring la cápsula de veneno con la que éste se suicidó en su celda del Palacio de Justicia de Nuremberg; para probar su afirmación, entregó a las autoridades americanas diversas cápsulas de cianuro con una numeración en serie análoga a la usada por el propio Göring.
También en 1951, Von dem Bach fue condenado por el Hauptspruchkammer de Múnich a las penas de confiscación de bienes, y a cumplir diez años de reclusión en un campo de trabajo, por su implicación en el asesinato de oponentes políticos durante los años 30, consiguiendo eludir esa sentencia, permaneciendo tan solo bajo arresto domiciliario en Lauffenau (Franconia). Terminado su arresto, consiguió trabajar, primero como representante de un fabricante de artículos para el hogar y, más tarde, como vigilante nocturno.
En enero de 1958, sin embargo, fue nuevamente arrestado para ser juzgado por el ya mencionado asesinato de Anton Freiherr von Hohberg und Buchwald, durante la Noche de los Cuchillos Largos de 1934. El juicio dio comienzo en 1961 en Núremberg y concluyó con una condena de cárcel de cuatro años y diez meses. En 1962 fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de 3 comunistas alemanes acaecido en 1933.
En ninguna de esas sentencias se menciona su participación en las matanzas del Este, pese a que Von dem Bach siempre admitió abiertamente haber tomado parte en el exterminio de poblaciones judías y de civiles rusos.
A comienzos de marzo de 1972, Erich von dem Bach cayó gravemente enfermo y terminó muriendo pocos días más tarde (recién cumplidos sus 73 años de edad) el 8 de marzo de 1972 en la enfermería de la prisión muniquesa de Harlaching, dejando viuda y tres hijos.
Fuentes:
http://www.ritterkreuztraeger-1939-45.de/
http://www.jewishvirtuallibrary.org/
http://www.lexikon-der-wehrmacht.de/
Helmut Krausnick, Hans-Heinrich Wilhelm: Die Truppe des Weltanschauungskrieges. Die Einsatzgruppen der Sicherheitspolizei und des SD 1938-1942. Deutsche Verlags-Anstalt, Stuttgart, 1981.
Raul Hilberg. Die Vernichtung der europäischen Juden, Berlin 1982
Norman Davies. Varsovia, 1944. Editorial Planeta
Imágenes obtenidas en:
http://www.nexusboard.net/
http://www.powstanie-warszawskie-1944.ac.pl/
nazismo, weimar, Goring, Muller, gestapo, inflación,Strasser. El gris, insomnio."> EL GRISUna emocionante novela sobre los orígenes del nazismo en los años 20 y qué fue lo que llevó a Hitler al poder.

julio 3rd, 2011 13:55
MÁS DE LO MISMO QUE SE LEE AÑO TRAS AÑO, HABLAN DE LA INVASION DE POLONIA Y EL ASESINATO DE CIVILES Y PRISIONEROS DE GUERRA POR LOS ALEMANES, PERO NO DICEN EL POR QUÉ DE ESO, LOS POLACOS, TANTO CIVILES COMO MILITARES, ESTABAN EXTERMINANDO A FAMILIAS DE ORIGEN ALEMÁN POR TODA POLONIA, EN ESPECIAL EN LAS CIUDADES DE BROMBERG Y POSEN, DE MAYORÍA ALEMANA, COMETIERON CRÍMENES HORRIBLES EN CONTRA DE NIÑOS, MUJERES Y ANCIANOS, UNA LIMPIEZA ÉTNICA TAL Y COMO OCURRIÓ EN LA GUERRA DE LOS BALCANES EN LOS 90 CONTRA LOS YUGOESLAVOS DE ORIGEN MUSULMÁN, HITLER DENUNCIÓ ESTA SITUACIÓN A LA LIGA DE LAS NACIONES, HOY ONU, EN VARIAS OCASIONES SIN RESPUESTA ALGUNA, LO QUE CONLLEVÓ A UNA JUSTIFICADA INVASIÓN A ESE PAÍS Y EL MERECIDO CASTIGO A LOS ASESINOS, LOS ALEMANES NO FUIMOS LOS ÚNICOS MALOS DESPUÉS DE TODO, LA PROPAGANDA AMERICANA PARA LA DESNAZIFICACIÓN DE ALEMANIA ESTÁ PLAGADA DE MENTIRAS Y EXAGERACIONES QUE AÚN NOS SIGUE HACIENDO DAÑO COMO NACIÓN, EN TODA GUERRA HAY MALOS: CHURCHILL, STALIN, ROOSEVELT… DE LOS JUDÍOS MUERTOS SE CONOCEN TODAS LAS CIFRAS PERO NADIE SABE CUÁNTOS ALEMANES MURIERON EN LOS CRIMINALES BOMBARDEOS A NUESTRAS CIUDADES, LOS ASESINATOS Y LAS VIOLACIONES A NUESTRAS MUJERES Y NIÑAS, MILLONES DE JÓVENES SOLDADOS QUE MURIERON EN BATALLA Y EN LOS GULAGS RUSOS, SIN CONTAR LOS CRÍMENES COMETIDOS POR LOS NORUEGOS EN CONTRA DE NIÑOS ALEMANES DEL PROGRAMA LEBENSBORN, Y ASÍ, UN SIN FIN DE SITUACIONES QUE EN AÑOS ANTERIORES ESTABA PROHIBIDO A CUALQUIER ALEMÁN SIQUIERA COMENTARLO, LA HISTORIA LA ESCRIBEN LOS QUE GANAN, O COMO DIRIA NAPOLEÓN BONAPARTE: “LA HISTORIA ES UNA GRAN MENTIRA QUE NADIE CUESTION…”