oct 24 2012

¿Por qué invadieron Rusia los nazis?

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 21:41
rompehielos0 284x300 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis?

Situación

Aunque ya publicamos hace tiempo un articulo sobre la “operación Tormenta” regresamos ahora a ese tema con un texto ajeno que posiblemente resulte interesante:

 

Se ha dicho y recalcado incontable número de veces que atacar en el Este, según el plan Barbarroja, fue el gran error de Hitler. Pues bien, él nunca hubiera atacado a la URSS de haber podido creer en algún momento en la buena fe de Stalin. Hitler sabía lo que se cocía en su despacho del Kremlin, en los campamentos soviéticos, en las escuelas de adiestramiento, en los pueblos rusos… una guerra de exterminio, una guerra contra Europa, pero sobre todo para acabar con la Alemania nacionalsocialista. Stalin dispondría de todo el material en octubre de 1941. Como ya he podido demostrar, todos los planes para invadir Alemania estaban preparados en junio de aquel mismo año.

Desde 1936, la URSS se convertía en un gigantesco almacén de armas. El presupuesto de guerra, que era de 6.000 millones de rublos en 1935, al año siguiente fue de 27.000 millones, a 40.000 en 1939 y a 57.000 en 1940. Tampoco olvidemos que Stalin recibía ayudas militares de Estados Unidos desde febrero de 1941.

Pocos suelen recordar que las exigencias de Stalin aumentaban de día en día. En agosto de 1940, Estonia, Letonia y Lituania, las tres extremadamente anticomunistas, habían sido anexionadas sin más, pura y llanamente a la URSS. ¿Quién condenó esta acción? Alemania no pudo hacer más que apretar los puños, mientras aquellos estados eran inundados por la marea roja, además quiero insistir en que Lituania formaba parte de la esfera de influencia germana y dichas esferas fueron acordadas nada más y nada menos que en el pacto germano – soviético. A finales de octubre de 1940, la URSS se quitó la máscara e impuso su voluntad en la Conferencia Danubiana de Bucarest; esta vez los británicos sí protestaron, pero a Stalin, le entraba por un oído y por el otro le salía. En apenas veinticuatro horas, Stalin le arrancó a Rumania la región de la Besarabia. Se dispuso a atacar Finlandia, pues según le dijo a Hitler amenazaba a Rusia. Es sorprendente oír algo así. Pero además pretendía tener las manos libres, según había hecho saber al Führer, en Rumania, Bulgaria y los Balcanes. Como podrán imaginar, Hitler se negó, pues aceptando esta proposición, Europa y Alemania quedaban a merced de la URSS. Creo recordar, que por motivos menos serios, Francia y Gran Bretaña declararon la guerra a Alemania. ¿Dónde estaba la “Gran” Bretaña para dar garantías a los indefensos estados balcánicos? A partir de aquel momento, Stalin le imponía una carrera hacia la guerra, que ambos pretendían ganar.

En abril de 1941, el Ministro de Asuntos Exteriores del Japón, olvidando el pacto Anti – Komintern, firmó con la URSS un tratado de amistad y neutralidad (todo fue una falta de entendimiento entre Hitler y el Japón), pero no dejó de ser un acto similar al de Ribbentrop dos años antes, simplemente pretendían asegurarse las espaldas para atacar en dirección al sudeste. Y como toque final, tras su pacto con Yugoslavia, Moscú prometió “liberar Belgrado”. Era imposible seguir confiando en Stalin.

Si como se afirma, Stalin no hubiera efectuado preparativo alguno contra el Reich, sus ejércitos, a pesar de las seis semanas de retraso por parterompehielos1 300x247 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis? de los alemanes, hubieran sucumbido inevitablemente en cinco meses. Pero Stalin estaba preparado, bastante mejor de lo que nadie creyó. Lo que a continuación voy a exponer, va en contra de todo lo que se ha dicho, pero el mariscal Manstein dijo la verdad en el juicio de Nuremberg, en la jornada doscientos de la vista: “Testigo mariscal Von Manstein – Consideré la guerra contra Rusia como una guerra preventiva por nuestra parte. No había otro medio, a mi entender, de librar a Alemania de la situación en que se encontraba, al no querer arriesgarse a efectuar un desembarco en Inglaterra en el otoño de 1940. En mi opinión, nos encontrábamos en la obligación de considerar a la Unión Soviética en 1940 – 1941 como un riesgo excesivamente amenazador, que hubiera alcanzado toda su agudeza a partir del momento en que hubiéramos empleado todas nuestras fuerzas en una lucha contra Inglaterra. La única oportunidad de escapar a ello hubiera sido intentar un desembarco a partir de otoño de 1940 y es lo que Hitler no se atrevió a hacer.”

A pesar de la opinión de Schulenburg, embajador alemán en Moscú, que aseguraba que Stalin era un “ángel”, Hitler tenía toda la razón al pensar en una triple ofensiva soviética: en el norte sobre el Báltico y Finlandia; en el centro en dirección a los yacimientos de petróleo rumanos, y al sur hacia los Balcanes. También diré, que Schulenburg participó en la conjura del 20 de julio de 1944 contra la vida de Hitler. Su objetivo era llevar a buen término una paz con Stalin en nombre de un gobierno fantasma, y él hubiera sido ministro de Asuntos Exteriores.

Hitler advirtió por última vez a los soviéticos que no aceptaba sus métodos el día 12 de noviembre. La entrevista con el ruso fue bestial. Molotov habló secamente de los intereses soviéticos en el Báltico y Finlandia.

-No quiero guerra alguna con Finlandia – dijo Hitler intentando ser cortés.

El intérprete, tradujo. El ministro ruso pestañeó.

-Ha dado usted a Rumania una garantía que no nos place – prosiguió – . ¿Debemos considerar que tal garantía es contra la URSS?

-Es contra cualquiera que ataque Rumania.

Molotov pareció muy deseoso de conocer “el nuevo orden en Asia”. ¿No entraba la India en la esfera de influencia soviética por razones naturales? ¿Qué cara hubiera puesto Churchill si hubiera escuchado esa conversación? Además, la URSS quería ofrecer una garantía a Bulgaria, similar a la alemana con Rumania.

-Rumania ha solicitado la garantía a Alemania – dijo Hitler – ¿Acaso ha solicitado Bulgaria una garantía a la URSS?

rompehielos2 300x172 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis?Molotov pestañeó de nuevo y respondió negativamente. Era demasiado, no podía ceder en el Báltico, Finlandia, el Danubio, Bulgaria y los Balcanes, además de reforzar el pacto con los soviéticos. Era un crimen. Ningún hombre de buena fe podía tolerar semejante osadía. Stalin era insaciable posiblemente Hitler también. Quería todo, y en dos años podría tomarlo. Ahí supo Hitler que tendrían guerra, en las peores condiciones. No era posible una solución diplomática en aquel entonces, y el tiempo corría a favor de la Unión Soviética. Así fue como Hitler vio necesaria una ofensiva lo suficientemente aplastante y rápida como para acabar con los soviéticos en el menor espacio de tiempo.
Churchill no lo comprendió así hasta el final de la guerra. Lo reconoció en 23 de noviembre de 1954, ante sus electores de Woodford, tomó la palabra con motivo de ochenta cumpleaños y declaró: “Antes de que terminara la guerra, cuando los alemanes se rendían por centenares de millares, telegrafié a lord Montgomery para que recogiera con cuidado las armas alemanas y las almacenara, con el fin de ser devueltas con facilidad a los soldados alemanes en el caso que tuviéramos que trabajar con ellos si continuaba el avance soviético en Europa. Mi desconfianza hacia Stalin era grande, puesto que todas sus acciones parecían destinadas a asegurar a Rusia y al comunismo la dominación del mundo.” Hitler no hizo nada más que repetir lo mismo durante toda su vida; al final, lo comprendió hasta el viejo y obstinado Buldog.

Es cierto que Hitler cometió un terrible error atacando al Este, puesto que fueron derrotados y Alemania ha sufrido amargamente durante 45 años. Pero de no haberlo hecho, ¿quién nos asegura que Occidente seguiría existiendo? No supo valorar el valor del comunismo de guerra en 1941. Pero ni Stalin hubiera dejado de acrecentar su poder militar, ni se hubiera vuelto pacifista. Nadie sabe todavía lo que la gente sufrió al otro lado del Telón de Acero, ni lo que ocurrió después de la guerra. Hay quien dice, y no son pocos, que Hitler no concordaba los hechos con la realidad, pero él fue el primero en reconocer al Ejército Rojo como un hecho nada desdeñable. Hoy no existe pero todavía existe el US Army.
Stalin, patriota ruso allá donde los hubiera, sacó máximo provecho de la situación que generó el pacto germano – soviético. No tardó Churchill en intentar ganarse a Stalin, ya que sin más tardar en julio de 1940, recién caída Francia, le envió una carta al dictador soviético en la que decía que los triunfos alemanes en el Oeste “eran tan peligrosos para Gran Bretaña como para la URSS.” Stalin hizo llegar una copia de esa carta a Hitler, pero no por amistad, sino como chantaje. Él quería repartirse el mundo con Alemania y luego quería también a ésta. Deseaba y así lo manifestó, un pacto cuatripartito URSS – Japón – Alemania – Italia en diciembre de 1940, a condición de que la URSS se instalase en Bulgaria, que el Japón abandonase sus derechos sobre las concesiones de petróleo y carbón en SajalÍn y que la zona petrolífera situada al sur de Batumi y de Bakú (se refería a Irak, Irán…) fuese reconocida como “zona de aspiración soviética”. También hablaba de Finlandia en secreto.rompehielos3 300x190 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis?

Pero Stalin estaba a la vez muy contento de pensar que en 1940 y principios de 1941 Alemania lanzaría la operación Felix y que ésta se extendería a las Canarias, Azores, Cabo Verde, Fernando Poo (como estaba planeado) o que atravesarían el Bósforo, toda Turquía y Oriente Próximo y tomarían Suez. Por eso enviaba las materias primas convenidas en el tratado sin falta.

Sus sueños más secretos, en los que guardaba todas sus esperanzas eran que Alemania buscara la rendición de Inglaterra con extrañas y complicadas campañas, y que Estados Unidos rompiera con todo. Así era como pasaba el tiempo, tiempo que iba en su favor, esperando que llegara el momento de entrar en la guerra mundial y ganarla (aunque mucho tiempo hacía que estaba en estado beligerante). No se encontraba en condiciones de recurrir a medidas militares más espectaculares, por el simple motivo que éstas hubieran revelado sus inmensas reservas de hombres y las materias primas que disponía lo que hubiera hecho a Hitler lanzarse a un acuerdo con el Oeste de cualquier manera.
Stalin esperaba que la guerra en Francia durara meses, quizás años, y al final establecer un buen gobierno comunista al otro lado del Rin. La victoria de la Werhmacht le dejó pasmado y que hubiera salido indemne aún más; pero que Francia hubiera quedado aniquilada, aquello le provocaba ataques de nervios. Su decepción era gigantesca. En aquel momento se le podría presentar un problema de mucha gravedad si Hitler firmara una paz con el Oeste. Sabía que de aquel entendimiento surgiría el fin del Imperio soviético, el fin del comunismo, su propio fin.
De haber sabido Stalin la rapidez de la victoria de Alemania sobre Francia, jamás hubiera firmado el pacto germano soviético. Pero en lo que respecta a Hitler, a nadie le podía sorprender un ataque a la URSS, dado lo escrito en Mein Kampf: “Nosotros los nacionalsocialistas… queremos partir del punto donde nos paramos seiscientos años antes. Queremos detener la marcha de los germanos hacia el Sur y el Oeste de Europa y volver nuestras miradas hacia el Este… Cuando hablamos hoy de nuevos territorios en Europa, no podemos dejar de pensar ante todo en Rusia y en los países limítrofes que dependen de ella.”

A finales de 1940 y principios de 1941, Hitler aceptaba todos los informes que le llegaban con credulidad, o al menos gran parte de ellos.rompehielos4 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis?

Uno de ellos, el de su agregado militar en Estados Unidos, aseguraba que esta nación no podían emprender una gran guerra en Europa y en el Pacífico antes de marzo de 1942. Hitler estaba convencido que entonces la URSS estaría vencida. Lo habría sido sin duda alguna de no haberle retrasado las campañas de los Balcanes y la guerra en el desierto. La operación aerotransportada sobre Creta es digna de homenaje, fue un ejemplo para las que después vendrían, ya que fue la primera de la historia, pero la Luftwaffe se dejo sus plumas en esta operación y perdió a la única y valiosísima división aerotransportada que tenía Alemania, que en octubre de 1941 podía haberle dado a Alemania Moscú, o en agosto de 1942 los pozos petrolíferos de Maikop y Grozny intactos. Fue un duro golpe. Pero todos siguen sin entender que aquella operación estaba destinada a impresionar a Churchill y a los Comunes. Todo el mundo reprocha a Hitler no haberle dado a Rommel los medios, ni la orden para tomar Suez, el Golfo Pérsico con sus petróleos y Chipre. La gente cree que Roosevelt y Stalin se habrían quedado de brazos cruzados. Creer que la conquista de Suez hubiera sido un mazazo para el Imperio británico era imaginar que el tiempo y el Ejército Rojo no existían. Expulsar a los ingleses de Oriente Próximo era posible, pero no hubiera solucionado nada. Churchill se hubiera seguido negando a negociar y Stalin hubiera lanzado su golpe de gracia, aunque el inglés, probablemente hubiera sido echado del poder por otro gabinete. La única solución era la toma de Gibraltar, auténtico punto de apoyo donde se sostenía todo el Imperio británico. Una vez tomado, problema resuelto. Pero no fue así. Churchill reconoció el 24 de mayo de 1943, que la neutralidad española le había ayudado en el desembarco de África del Norte. ¿Cuántas veces se arrepentiría Hitler de no haber firmado una paz con Francia? Al fin y al cabo Francia y Alemania son el motor de Europa. El trabajo conjunto francoaleman es el que hace caminar a Europa, aunque los británicos quieran decir lo contrario.

Indiscutiblemente, el mayor peligro para Alemania y para Europa era el Ejército Rojo. Por una vez en toda la guerra, todos los miembros del Estado Mayor de Hitler, coincidían en que se podía vencer a la URSS. Los generales Halder, Paulus, Marcks o Wagner confeccionaron Barbarroja. Cada uno tenía opiniones diferentes, estrategias y tácticas variadas, pero todos coincidían unánimemente en que 130 o 140 divisiones alemanas bastarían para acabar con el Ejército Rojo. Tanto el mariscal Keitel, jefe del OKW (Alto Mando de la Werhmacht) y el mariscal Von Brauchitsch, comandante en jefe del Ejército, como los generales Jodl y Halder, jefes del Estado Mayor, no objetaron cuando el 3 de febrero Hitler les propuso su intención de atacar al Este con los siguientes argumentos: “Stalin por el instante no actuará directamente contra Alemania; pero podemos estar seguros de que acumulará las dificultades cada vez que la ocasión se presente. Lo que quiere es recoger la herencia de una Europa agotada; pero necesita el triunfo y sueña cada vez más con esa marcha hacia el Oeste.” 

rompegielos6 300x209 ¿Por qué invadieron Rusia los nazis?“Los ingleses se consuelan con la esperanza de una intervención del ejército de los soviéticos en la guerra: no perderán la confianza más que cuando esta última esperanza se desvanezca. Sólo entonces comprenderán que la guerra está perdida y harán tratos para salvar su Imperio. Sin embargo, si llegan a resistir y consiguen reorganizar 40 o 50 divisiones con ayuda de los Estados Unidos y la URSS, el Reich se encontrará entonces en una situación comprometida. Precisamente es lo que hay que evitar, aniquilando a los rusos lo más pronto posible; después, si los ingleses pierden esta baza, nos encontraríamos en las condiciones más favorables para continuar esta guerra. Por otra parte, el fin de la URSS, permitiría al Japón volver todas sus fuerzas contra los Estados Unidos.”

“Para acabar definitivamente con la URSS, el factor tiempo tiene una importancia extrema. El ejército soviético es un coloso de barro sin cabeza; cuyo comportamiento en el futuro es muy difícil de prever. Por ello, hay que atacarlo en seguida, mientras éste falto de jefes y equipo. No hay por ello que infravalorar al Ejército Rojo y el ataque tiene que llevarse a cabo con todas nuestras fuerzas concentradas, dando la preferencia a penetraciones frontales. Se objetará que las distancias son considerables en Rusia. A decir verdad, no mucho mayores que las que la Werhmacht ha cubierto ya”.
“Nuestros objetivos principales deben ser: el aniquilamiento del Ejército Rojo, la conquista de los centros industriales más importantes, hasta el sector de Ekaterimburgo y la ocupación de la zona de Bakú… Entonces Alemania será inatacable. Dueña de inmensas riquezas, tendrá todas las facilidades para proseguir una guerra en la que ya no podrá ser vencida. En cuanto la campaña del Este comience, Europa y el mundo entero, callarán y contendrán el aliento.”

Es fácil decir ahora que algo así sólo podía pretenderlo un loco. Pero Hitler no se equivocó en el objetivo, sino en los medios que le hubieran permitido alcanzarlo. Estaba persuadido que obtendrían inmediatas y grandes victorias en el Este, no se equivocó. Creyó que el gobierno comunista no resistiría estas derrotas y se equivocó. Pero simplemente porque no puso los medios para hacer que el comunismo cayera por su propio peso. El 8 de enero de 1940, los soldados rusos del istmo de Carelia, en la frontera ruso – finesa se revelaron contra sus comisarios políticos, había habido motines. El Ejército Rojo carecía de líderes carismáticos. Todos murieron en las purgas, de ellos quedaron los peores, Timochenko, Wassilevsky, Vorochilov… Pero Hitler no tenía ni idea de lo que podía llegar a ser un soldado ruso frente a la muerte; tampoco era consciente del clima, así como de la naturaleza del país, pero por encima de todo, desconocía a la NKVD (policía Militar del Estado) y al servicio de espionaje de los soviéticos.
Hitler declaró el 22 de junio: “Si con gran disgusto, aconsejé al gobierno rumano ceder a la URSS la Besarabia, garanticé inmediatamente que nadie tocaría lo que quedaba de Rumania, actualmente de nuevo amenazada… Una nueva guerra de Rusia contra el pequeño pueblo finlandés, no sería tolerada por Alemania, que tampoco está dispuesta a aprobar la ocupación por Rusia de las bases de los estrechos. Moscú no sólo ha violado las disposiciones de nuestro pacto de amistad, sino que lo ha traicionado lamentablemente… El propósito de esta entrada en campaña no es tan sólo proteger algunas naciones sino asegurar la seguridad de Europa y proteger el mundo civilizado.”

Nadie comprendió la acción que acababan de emprender Hitler y sus soldados, pero no tardarían mucho en darse cuenta de su insolencia los angloamericanos. Tras la derrota del Reich, la expansión del imperialismo comunista alcanzó cotas insospechadas para todos menos para Hitler y la mayoría de los generales alemanes. Nadie le comprendió y todos pagaron las consecuencias con la Guerra Fría.

Hitler tenía la profunda conciencia de actuar en beneficio de los europeos. Pero los intereses alemanes tenían primacía. Tenía un amplio proyecto de colonización. Pero para realizar estos proyectos se tenía que contar con el beneplácito de las potencias occidentales europeas. Con esto quiero decir que ellas también sacarían beneficio. Occidente es una superposición de intereses, además de una asociación de culturas. Hitler le propuso esto al almirante Darland, una asociación a todas las escalas… pero sin dar a Francia los medios para hacerlo. De buena fe le ofreció una garantía al Imperio británico. Ningún imperio europeo (francés, británico, belga, holandés) sobreviviría si no ganaba Hitler aquella guerra en el Este y el apoyo del III Reich. Así pues, Hitler no fue el único que cometió errores de gran escala. No ganó la guerra en 1941, sólo algunas batallas importantes. Pero las cartas alemanas eran malas. Rudolf Hess falló en Inglaterra. Hitler fracasó en Hendaya con Franco y en Montoire con Petain. Pero sin embargo se lanzó solo a la aventura, todo por Alemania. De nuevo la guerra daría su veredicto. Había algo que le atormentaba, la afirmación de Guderian de que la URSS disponía de 20.000 carros con toda seguridad. Buscó las fuentes de aquella información y le confirmaron sus peores presagios. Pero reclutó esperanzas en el pasado, cuando 2.800 carros alemanas ganaron a 3.500 franceses. No tardaría en caer en la cuenta que tan sólo 1.800 podían combatir con eficacia, ya que los otros eran modelos antiguos. Buscó algún recuerdo más en su mente. Consiguió tranquilizarse con las fotos de los blindados soviéticos destruidos en la guerra ruso – finesa, todos ellos viejos. Se dejó caer en la trampa de Stalin.

Stalin supo eliminar toda la oposición política y militar antes de que estallara la guerra. Efectuó una política exterior de enorme eficacia y

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Molotov

obtuvo el apoyo máximo de todos los comunistas del mundo, de los estadounidenses y los ingleses. Gracias a su acción, el imperio francés comenzó a disgregarse. Aunque sabía sobradamente que occidente no se aliaría con Hitler para luchar contra él. Tenía la certeza, que una vez Alemania le atacara, los aliados le apoyarían de manera incondicional, y así fue. Se llegó incluso a rezar por él en la catedral de Westminster. En su calidad de jefe de la guerra, decidió todo por sí mismo; no permitió que nadie le hiciera la más mínima observación. El número de soldados, desde los oficiales a la tropa, que fueron fusilados entre 1941 y 1945, quizás se conozca algún día, nadie sabra nunca la gran cantidad de desgraciados que corrieron esa suerte. Era consciente de sus recursos inagotables, no tenía preocupación alguna por las bajas.

Sólo a partir de 1956 se supo en Rusia lo monstruoso que fue Stalin, pero había salvado a la URSS y a la internacional comunista.

Hitler quiso hacer un juego sutil con él, sin conocer el verdadero poder mental, de simulación y astucia de este “extraordinario hombre”.El führer, mantenido al corriente por sus expertos de las principales batallas de la guerra ruso – finesa de 1939 a 1940, y tras haber examinado el material soviético destruido por los valientes finlandeses del mariscal Mannerheim, llegó a la conclusión que la URSS, no tenía una capacidad militar tan asombrosa como en un principio cabía pensarse y disponía de tiempo suficiente para preparar la guerra en el este. Lo que Hitler no sabía era que Stalin había enviado a Finlandia un material viejo, especialmente en carros blindados y artillería. En aquellos momentos, la industria soviética trabajaba a pleno rendimiento y Stalin preparaba una guerra que habría sido ofensiva contra Alemania en 1941, de no haber tomado antes la iniciativa los germanos.

El plan “0 20” firmado por el mariscal Timochenko en febrero de 1940 tuvo una aplicación acelerada a partir de mayo siguiente. Maniobras de tiro real se sucedían sin cesar. Aparecieron los T-34 y los Klim, así como los lanzacohetes Katiusha, desconocidos por todo el mundo hasta entonces. Desde el mes de junio de 1940 (cuando a Hitler no le pasaba por la cabeza un ataque en el Este, ni por asomo) los almacenes y centros movilizadores fueron trasladados al Oeste y la línea táctica de los aeródromos militares desplazada en la misma dirección. Se construyeron de manera incansable decenas de aeródromos a una distancia media de ochenta kilómetros de la frontera occidental de la URSS. A partir de febrero de 1941 fueron equipados con bombarderos ligeros y cazas.  La mayor parte de las divisiones en activo del Ejército Rojo, acantonadas en el centro de la URSS, instalaron sus cuarteles de invierno en el oeste en septiembre de 1940.

A partir de julio de 1940, la población soviética fue entrenada psicológicamente de manera intensiva, a maniobras de caza de paracaidistas y ejercicios de alerta aérea. Grandes cuerpos de tropas especiales y tropas aerotransportadas se formaron y adiestraron en el mes de abril de 1940. Adiestramiento intensificado a partir de junio con vistas a acciones claramente ofensivas.

Más tarde, los alemanes supieron que el 10º Cuerpo aerotransportado soviético, al mando del general Bezugly tenía como objetivo la toma de Königsberg, capityal de la Prusia oriental. Fueron duramente adiestrados. El material pesado, los carros y la artillería, asi como parte del contingente hubieran tenido que ser transportados por aviones que habrían aterrizado en la autopista Berlín – Königsberg. Cada sección del 10º Cuerpo tenía un preciso objetivo. Se supo asimismo que desde febrero de 1941, tres brigadas aerotransportadas, encuadradas por los infantes de sección de la 208ª División de Infantería estaban siendo adiestradas con vista a operaciones ofensivas contra el Reich.

Desde los primeros días de junio de 1941, unas 175 divisiones en activo (30 blindadas y 25 de caballería), sin contar con las reservas (75 divisiones), estaban ante Alemania.

No se trataba, pues, de una masa defensiva, sino ofensiva, tal como comprendieron los alemanes al comenzar la operación Barbarroja, el mariscal Von Manstein tenía razón. En septiembre de 1941 se identificaron 360 divisiones soviéticas. Los servicios de contraespionaje del almirante Canaris le afirmaron a Hitler que como máximo eran 210 divisiones. ¿Por qué todos se resisten a ignorar esto? Quisiera añadir que estos preparativos fueron revelados por un antiguo oficial del Estado Mayor del Ejército Rojo, el coronel V. Khemeliov, el 21 de junio de 1951 en la revista Possiev, que prueba que no me estoy inventando nada. El mariscal Von Manstein declara en sus memorias que las concentraciones soviéticas podían ser tanto ofensivas como defensivas, pero hace constar: “Las masas blindadas soviéticas de los sectores de Bialystock y Lemberg (hoy día Lvov) eran netamente ofensivas”. Tal era también la opinión del general alemán Hoth: “Los rusos habían acumulado en las bocas de Bialystock fuerzas motorizadas de una potencia sorprendente y número superior de la que habrían exigido una misión puramente defensiva”. Hay que atender a razones y ser realistas, estos hechos ocurrieron y están verificados. No podemos ignorar la verdad; en mi opinión, la gente tiene derecho a conocer la historia tal como fue.
Hitler lanzó 146 divisiones al ataque, es decir, tres millones de hombres; ante sí se encontraron con cinco millones. Los soviéticos disponían de 6.000 aviones, de los que 1.500 eran de tipo reciente. Por su parte, Alemania sólo pudo oponerles 1.800 aparatos. La calidad de los pilotos alemanes y del material no podía compensar semejante inferioridad numérica. Hitler no fue informado de esta abismal diferencia numérica hasta el comienzo de las hostilidades. Nadie dice nunca, que el 30 de junio, es decir seis días después de que comenzara la ofensiva, las pérdidas aéreas fueron tan numerosas que no había operativos nada más que 960 aparatos. El obstinado Göring no quiso darse cuenta, como de costumbre, de la verdadera gravedad de los hechos.

También ignoraba Hitler, que Stalin sabía desde el 25 de abril de 1941 la fecha exacta del comienzo de la operación Barbarroja; desde el comienzo de las hostilidades y durante todo su transcurso, fue informado de los objetivos más secretos y conoció los detalles de todas las ofensivas alemanas, a través de Suiza y con apenas cuarenta y ocho horas de retraso. Las filtraciones procedían directamente del OKW o la OKH (los Estados Mayores de las Fuerzas Armadas y el Ejército de Tierra respectivamente). Por el contrario, los alemanes no tenían ni la más menor idea de los preparativos soviéticos, y lo poco que sabían era de forma muy inexacta. Cuando Guderian aseguró antes de la guerra, en su libro Achtung, Panzer! Que los soviéticos podían disponer de una masa de veinte mil carros de asalto, el Estado Mayor se burló de el. Pero en 1942 se horrorizó, cuando le dijeron que Stalin había lanzado ya 35.000 carros a la batalla.

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oct 11 2012

Último discurso de Goebbels, Berlín, 19 de abril de 1945

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 04:25
goeb2 1 231x300 Último discurso de Goebbels, Berlín, 19 de abril de 1945

Retrato oficial de Joseph Goebbels

[...]
“Alemania terminará dividida.

Austria terminará librada a su propio destino.

Los soviets extenderán su influencia hasta el Atlántico. Inglaterra tarde o temprano perderá la totalidad de su Imperio. Hasta Estados Unidos pronto pensara distinto sobre este estremecedor fenómeno mundial.

Guerras raciales internas y una decadencia imparable les hará perder su prestigio y poder mundial. Alemania renacerá en pocos años después de esta guerra. Y no será solo por su propio esfuerzo. Alemania es tan imprescindible para Europa que hasta nuestros propios actuales enemigos tendrán que impulsar su reconstrucción. Toda Europa y el mundo participara de los avances que le hemos dado a la Ciencia. Pero la pregunta decisiva es la de si en este mundo mas nuevo y brillante vivirán también personas más felices. Si nuestros enemigos imponen su voluntad, la humanidad naufragara en un mar de sangre y lágrimas. Habrá guerras y mas guerras que se sucederán prácticamente sin interrupción. Sin duda serán mas reducidas y mas aisladas geopolíticamente. Pero si bien podrán ser guerras mas reducidas serán tanto mas deshonrosas. El honor en el campo de batalla será definitivamente sepultado por la fría y sistemática decisión de matar.

Los hombres se mataran por poseer las cosas más superfluas y banales.

Las plutocracias naufragaran en una desesperada carrera por dar cada vez más lujos a la humanidad corrompida por la molicie.

Al final las plutocracias terminaran por no poder dar de comer a una población cada vez mas numerosa. Habrá otra vez hambre de desocupados. Y vendrá otra vez el bolcheviquismo a ofrecer tentadoramente las mismas soluciones falsas que nos ofrecieron a nosotros. Y aquellos que querrán poner remedio a este estado de cosas no tendrán otra alternativa que volver la vista hacia lo que nosotros hicimos.
Aquellos que quieran mejorar este mundo decadente y corrupto tendrán que comprender que plutocracia y bolcheviquismo no son los dos únicos caminos transitables para redimir a la Humanidad de la miseria y el fracaso. Porque hay un tercer camino que es el nuestro, que es el único y el mejor. Vendrán hombres que aun sin mencionarnos, porque les estará prohibido o porque temerán hacerlo, intentaran transitar por este camino nuestro. Y serán combatidos y traicionados al igual que nosotros lo fuimos. Pero al final venceremos porque lo bueno y lo verdadero siempre triunfa en este mundo.”

 

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sep 29 2012

El nazismo y los derechos de los animales

Category: CULTURA Y OTROS,DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 17:06
biondi 183x300 El nazismo y los derechos de los animales

Hitler con su perro

Una de las cosas que no se suelen tener en cuenta a la hora de hablar del régimen nazi es la más obvia: que se trata de un movimiento político de los años treinta, con todo lo que eso implica. Más adelante compararemos la legislación nazi con la que había en otros países en la época, pero hoy nos vamos a centrar en algo que a menudo se considera sorprendente: la legislación sobre los derechos de los animales.

En primer lugar, no me parece tan sorprendente que legislasen a favor de  los animales, siendo que Hitler era vegetariano, abstemio y animalista. Además, una de los puntos centrales del pensamiento nazi era el retorno a la naturaleza, por lo que este tipo de normas no hacen sino profundizar en lo que se puede llamar el corpus teórico del movimiento nacionalsocialista, para nada incompatible, como todos sabemos por este y otros casos, con el trato que se da a las personas. Sobre la frecuencia con que se repiten esta clase de situaciones, véase la palabra “ecofascismo” en distintas enciclopedias.
La idea profunda sobre la que subyace esta filosofía es que todos los animales son débiles y son inocentes. Maltratarlos, por tanto, es un acto de cobardía, y cualquier acto de cobardía debe ser punible en un Estado que aspira a la fuerza.
La diferencia principal entre otras leyes de la e´poca que prohíben el maltrato de los animales y la ReichsTierschutzgesetz  nazi es que esta esta última otorga a los animales el derecho a la vida por sí, por el simple hecho de ser seres vivos. En el resto de legislaciones se dice que el maltrato a los animales es un acto que embrutece a quien lo comete haciendo perder al hombre su dignidad, sino que habla, pro primera vez de la dignidad del propio animal y el respeto que se le debe. El derecho se centra, por tanto, en el animal, y no en el hombre.
Del mismo modo, y a contracorriente de la época, el régimen nazi prohíbe taxativamente la vivisección y los experimentos con animales. Resulta esto una tremenda paradoja cuando sabemos que, al no poder usar animales, los médicos nazis usaban seres humanos sin ningún impedimento legal, pero para ser objetivos tenemos que contarlo tal cual fue.
A continuación, copiamos las leyes de defernsa de los animales para que quienes estén interesados puedan echarles un vistao, o aún mejor, buscar los originales.:
PRIMERA LEY:
24 de Noviembre de 1933.
recibió el nombre de Reichs Tierschutzgesetz (Ley del Reich de Protección de los Animales) se basaba en una frase pronunciada por el recién estrenado canciller y con la que la nueva ley abría su texto al modo de cita: : “En el nuevo Reich no debe haber cabida para la crueldad con los animales”.
SEGUNDA LEY:
3 de Julio de 1934
Esta batería legislativa se amplía con la Ley del Reich de la Caza (Reichsjagdgesetz), que la limitaba: “El deber de un cazador digno de este nombre no consiste sólo en dar caza a la presa, sino también en mantenerla y cuidarla para que se produzca y se preserve una situación de la presa más sana, más fuerte y más diversificada en lo que a las especies se refiere”.
Por último, cabe reseñar que en lo más duro de la guerra y durante la más tremenda carestía de alimentos en toda Alemania, se crearon cartillas de racionamiento para perros, a fin de que los dueños de estos animales pudieran seguir alimentándolos mínimamente. Trataremos de buscar más información sobre este asunto para artículos posteriores.

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ago 17 2012

Una frase de Goebbels que me resulta demasiado actual.

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 21:48

Joseph Goebbels refiriéndose a los jueces:

“Entre los que hemos nombrado para que hagan lo que nosotros queremos y los que hacen lo que nosotros queremos para conseguir ser nombrados es una verdadera maravilla: ya no hace falta ni siquiera amenazar ni dar órdenes”

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may 15 2012

La guerra en el desierto entendida como estrategia naval

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJES,WEHRMACHTAdminis @ 12:04
rommel 1 La guerra en el desierto entendida como estrategia naval

El "almirante" Rommel

Una de las innovaciones estratégicas que valieron a Rommel el apelativo de Zorro del Desierto fue la consideración de la guerra en el desierto como un conflicto naval. En principio, puede parecer una idea chocante, pero si se piensa detenidamente es perfectamente lógico que se utilizase este punto de vista. De hecho, son esta clase de consideraciones las que dieron la fama a Rommel, pues forman la base de su posterior operativa.

La clave de la idea reside en una visión aguda de las circunstancias que rodean las batallas del desierto y el conocimiento de lo que el medio ambiente supone para las operaciones militares. Es esta capacidad de ver el entorno de un modo distinto la que, tanto en lo militar como en otros campos, genera la verdadera brillantez en el liderazgo. Cuando se trabaja con lo obvio, la diferencia de material o de recursos resulta determinante. Por ello, los ejércitos en posición numérica desventajosa, o los equipos deportivos con menos presupuesto, deben afinar la estrategia para tener una mínima oportunidad de victoria.

El núcleo de la idea reside en que formar frentes de batalla en el desierto no deja de ser tan inútil como formarlos en medio del océano y, de hecho, el valor de la conquista territorial es tan nulo como en medio del mar. ¿De qué sirve conquistar más o menos kilómetros cuadrados de océanos Atlántico? De nada. Pues lo mismo sucede con el desierto del Sáhara. Lo único que importa es controlar los puertos y destruir a las unidades enemigas que navegan por el espacio inútil y vacío, ya sea un mar o una extensión desértica. De este modo, las unidades de tierra deben comportarse como acorazados, destructores, dragaminas o submarinos, ejerciendo funciones análogas a las de estos en un enfrentamiento naval.

Desde el punto de vista de los suministros y la intendencia, la situación es muy similar: un barco puede resistir un tiempo en el mar sin tocar puesto, pero se trata de un tiempo limitado. Lo mismo le sucede a una unidad en medio del desierto: su objetivo no es permanecer allí, sino dirigirse a otro “puesto”, u otro enclave de importancia. Controlando los puertos (que en este caso son oasis o enclaves habitados) y atacando directamente a las unidades que lo atraviesan, se controla el desierto, sin necesidad de formar frentes, trincheras, o líneas de batalla, muy difíciles de defender y aún más complicadas de aprovisionar.

Esta fue al idea clave de la operativa del Afrika Korps en el desierto y la razón por la que los aliados tuvieron que oponer fuerzas hasta veinte veces superiores en número para conseguir batir  finalmente a Rommel. Y por eso algunos altos mandos de la Werhrmacht se permitían bromear sobre Erwin Rommel llamándole almirante, en vez de mariscal.

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may 08 2012

Por qué se perdonó la deuda alemana en 1953. Un análisis de la conferencia de Londres.

Category: CULTURA Y OTROS,DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 11:09
adenauer 215x300 Por qué se perdonó la deuda alemana en 1953. Un análisis de la conferencia de Londres.

Konrad Adenauer, el canciller que dirigió las conversaciones desde el lado alemán

Aunque sea salirse un poco del tema del que se ocupa este blogg, me parece interesante hablar de lo que sucerdió con la gigantesca deuda externa alemana y cómo fue posible la meteórica recuperación del país. Un milagro que tiene poco de tal y mucho de voluntad, de mano izquierda, de conveniencias cruzadas y también, hay que decirlo, de saber capitalizar el miedo.

Al renunciar a la mayoría de sus pretensiones en contra de la República Federal de Alemania, las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial ayudaron a un país que hasta hacía muy poco había sido su peor enemigo. Pero no puede decirse que se trata sólo de un perdón y una reconciliación, sino más bien de una decisión muy meditada y de las que se esperaba obtener grandes beneficios. Si se consiguió o no, es algo que aún se discute.  Por una parte, se intentaba recuperar a Alemania como consumidor y se necesitaba urgentemente su reconstrucción para contar con un aliado más en la guerra fría. Los norteamericanos lo tenían claro: o rearmaban a Alemania o serían ellos los que tendrían que estacionar una enorme y carísima fuerza en Europa para poder frenar con garantías a los rusos. La decisión estuvo clara: era mejor armar a los alemanes y convertirlos en un país fuerte para que los soviéticos se lo pensaran dos veces antes de atacar Europa. Con una Alemania fuerte, el ataque soviético sería mucho más improbable. Dialéctica de la guerra fría, en suma.

Además, había algo que no cabía olvidar: las exigencias a Alemania después de la Primera Guerra Mundial habían sido una de las razones para la inestabilidad económica de la República de Weimar, uno de los factores que facilitaron el surgimiento del Nacional Socialismo y la toma del poder por Adolf Hitler. Repetir ese error podía desestabilizar toda Europa, pues los alemanes estaban derrotados, pero no resignados y todos los políticos y analistas de la época coincidieron en que no era deseagble volver a tenerlos como enemigos.

Después de la Segunda Guerra Mundial, una parte de las deudas alemanas contraídas en la preguerra permanecía sin pagar.  Principalmente, tales obligaciones no canceladas estaban compuestas por los préstamos privados, los préstamos Young y Dawes contratados para pagar reparaciones, los préstamos obtenidos después de la guerra y los préstamos derivados del Plan Marshall. En este sentido, cabe destacar que otros países, como Gran Bretaña, tuvieron que seguir pagando hasta el siglo XXI,  lo que siempre ha sido objeto de grandes controversias.
Para poder llegar a una solución definitiva de las deudas impagadas, se convocó una conferencia en Londres, desde el 28 de febrero al 8 de agosto de 1952s.  En este  evento estuvieron presentes representantes de 20 países acreedores, del Bank for International Settlements y de los acreedores privados, bajo la dirección de Estados Unidos, que era el país más interesado en que se resolviera el asunto, al tener que cargar con los gastos de defensa de Europa durante la Guerra Fría.

Alemania logró una gran concesión en la primera ronda de negociaciones ya que se fijó el monto total de la deuda a ser renegociada: 29.700 millones de marcos, de los cuales 13.600 millones correspondían a las deudas de la preguerra y 16.200 millones a créditos contratados en la posguerra (cifras basadas en el valor de oro). Por tanto, se incluían también las deudas del Tratado de Versalles, que no podrían volver a ser reclamadas, pero muy menguadas de cuantía.
Según los cálculos más modestos, basados en una tasa de interés del 5,5 por ciento, aquello significaba que a Alemania se le habían condonado por lo menos 14.600 millones de marcos.  Aún así, el gobierno alemán dijo que aquellas cifras eran inasumibles y amenazó con grandes recortes en defensa y fuerzas militares para pagar.  En realidad, este es el origen del supuesto pacifismo alemán: suprimir el ejército, pero no por amor a la paz, sino para asustar a sus vecinos con una posible invasión soviética. O dicho de otro modo: aseguraron que pagarían pero a cambio de recortes militares, y lo que sus vecino querían, más que su dinero, eran sus soldados en un hipotético frente de batalla.

Así las cosas, la Co0nferencia de Londres siguió adelante.

En concordancia con lo anterior, los países acreedores hicieron amplias concesiones.  En el curso de las negociaciones, Alemania recibió un alivio del 50 por ciento de las deudas contraídas antes y después de la guerra.  La deuda restante llegaba a los 14.450 millones de marcos.  De hecho, esta cantidad se redujo aún más, puesto que 2.500 millones de marcos no habían sido cargados con intereses  y 5.500 millones tenían una tasa de interés que llegaba a los 2,5 por ciento.  Para los 6.300 millones de marcos se estableció un interés que, en promedio, oscilaba entre 4,5 y cinco por ciento. Además, y esto hay que subrayarlo, el interés compuesto no fue tomado en cuenta.

Además, y como remate, se decidió que durante los primeros cinco años (1953-57) se suspendería el pago de las deudas: Alemania sólo debía pagar anualmente el interés correspondiente a 567.200 millones de marcos.  Desde 1958 a 1978, se realizarían pagos anuales de 765 millones de marcos.
A pesar de las amplias concesiones efectuadas por los países acreedores, existieron múltiples voces alemanas que consideraron que los pagos impuestos eran intolerables.

Finalmente, los pagos se mantuvieron por debajo del cinco por ciento de los ingresos por exportaciones.  Incluso en 1952 los pagos previstos por el Acuerdo de Londres llegaron al 3,35 por ciento de los ingresos alemanes por exportaciones, los cuales alcanzaban 16.908 millones de marcos.  Debido al fuerte incremento de las exportaciones alemanas, que en 1960 alcanzaron los 47.952 millones de marcos y que en 1970 representaban 125.280 millones, tal porcentaje pudo haberse reducido incluso por debajo del uno por ciento si Alemania no hubiese comenzado en 1953 a transferir anualmente más dinero del que estaba obligada, en una magnífica jugada financiera que aliviaba su endeudamiento en un momentos de auge, reservando el capital para momentos de crisis.

Así, para los años 60, con excepción de unas minúsculas cantidades remanentes, todas sus deudas habían sido repagadas por anticipado.

Todo esto fue posible gracias a tres puntos, desde nuestra óptica:

-Aprovechamiento máximo de la amenaza soviética.

-Crecimiento, competitividad y esfuerzo muy por encima de lo previsto por los aliados.

-Temor a la adversa reacción del país en caso de que las cosas funcionasen mal.

La conclusión, como dijo Schacht, es clara: “para que un páise sea grande, debe hacer tres cosas: trabajar, pensar y hacerse temer”

Disolvente, me parece.

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ene 16 2012

La extraña caballería del ejército alemán. Fotos

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJES,WEHRMACHTAdminis @ 11:48

Fotografías inéditas de los animales usados como tiro auxiliar. Muy curiosas.

russlandjagers 300x220 La extraña caballería del ejército alemán. Fotos

Cruzando un lago helado

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

russlandjagers2 300x220 La extraña caballería del ejército alemán. Fotos

Transporte de suministros

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dic 26 2011

Ocupación nazi e imparcialidad judicial

Category: CULTURA Y OTROS,DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 12:23
rapadas 242x300 Ocupación nazi e imparcialidad judicial

Después de la ocupación

Hace poco leí unas tremendas declaraciones de Jean Paul Sartre en las que afirmaba que la única época en la que Francia tuvo una injusticia imparcial fue durante la ocupación nazi. En principio me pareció una boutade, una de esas afirmaciones que se hacen para llamar la atención y escandalizar a los lectores, removiendo sus conciencias, pero después tuve ocasión de hablar con un un militar alemán que ejerció de gobernador en una ciudad de unos treinta mil habitantes y la cosa tiene su miga. Os lo cuento.

En Francia, como algunos sabréis, se intentó también, mediante una especie de ley de memoria histórica, anular los juicios  que tuvieron lugar bajo el dominio alemán. Se trataba de rehabilitar a las víctimas y restituir el honor a los condenados. Sin embargo, y por amplia mayoría, se rechazó esa propuesta, ya que el asunto tenía implicaciones demasiado profundas para tomárselo a la ligera. O dicho de otro modo: que iba a causar muchos más problemas de los que arreglaba, metiendo en danza de nuevo a denunciantes y denunciados, todos franceses, y reviviendo una etapa a la que era mejor pasar página cuanto antes.

Este tema salió en una conversación que mantuve en 2003 con un teniente coronel alemán del arma de ingenieros. Ludwig, se llamaba. Lo que me contó sobre el asunto fue cuando menos llamativo.

Por supuesto, las autoridades alemanas de ocupación intentaban sobre todo defender los intereses de Alemania, sacarle el mayor partido a la ocupación, cumplir las directrices que llegaban de arriba y afianzar el dominio de su país. Esto es lo evidente, y esto no se consigue sin una buena dosis de represión, que puede ser mayor o menos dependiendo del grado de colaboración de la población civil. En ese sentido, Ludwig nunca dijo que fuesen las hermanitas de la caridad, sino todo lo contrario.

Sin embargo, la vida real, el día a día, acababa desembocando en otra cosa. En una ciudad pequeña donde no había judíos que deportar, y estas eran la mayoría, no había grandes tragedias. Los franceses se habían rendido y en buena parte de los casos, los alemanes habían hecho la vista gorda con los soldados franceses que habían regresado a casa. A la mayoría ni siquiera se les consideró prisioneros de guerra, y no se les pedía siquiera que se presentaren al mando alemán. Se les pedía que acudiesen a su puesto de trabajo, donde lo tuvieran, y punto.

Así resultó que en las ciudades medianas, los alemanes ejercían simplemente de policía, regulaban el tráfico, perseguían a los ladrones y detenían a los criminales, sustituyendo o mandando a la policía local, a la que en muchos casos ni siquiera se les retiraron las armas. La gente, desde luego, no estaba nada contenta con ver su país ocupado por extranjeros, pero como los alemanes  se limitaban a ejercer de gobierno, y sus medidas no eran mucho peores que las del gobierno propio (decretaron la jornada laboral de ocho horas, por ejemplo, cuando antes se trabajaban diez), el personal comenzó a acostumbrarse a ellos y a tomarse con filosofía su presencia.

Como sabéis, hubo millares de matrimonios mixtos, y eso dio lugar a grandes tragedias al final de la guera, con mujeres rapadas, represalias, etc.

Sin embargo, el caso más llamativo es el de la actividad judicial. Y por eso mencioné al principio a Jean Paul Sartre.

Lo último que querían las autoridades alemanas de ocupación era dar pretextos a los nacionalistas franceses para sublevar a la gente contra los nazis. Como además necesitaban a todo el personal útil en el frente ruso, nombraban como gobernadores y jueces supremos de las ciudades francesas a funcionarios alemanes jubilados, profesores de instituto, abogados retirados y esa clase de personal que ellos consideraban sobrante. En el caso de Ludwig y su ciudad de treinta mil habitantes, nombraron como juez de apelación a un profesor de griego de setenta años que de´cia saber algo de francés. Se llama Dieter.

¿Y qué hacía el tal Dieter cuando le llagaba un caso? Pues no complicarse la vida. Leía las declaraciones de ambas partes, los reunía, y dictaba la sentencia que buenamente le parecía, un poco al estilo de Sancho Panza. Y de esto es de lo que habla Jean Paul Sartre: que la justicia francesa, como todas, o un poco más allá de lo común, era profundamente clasista y solía dar la razón al personaje influyente. al rico o al poderoso, cuando se enfrentaba con una persona humilde. A los alemanes, en cambio, les daba absolutamente igual, e incluso tenían cierta preferencia por dar la razón a la gente humilde, tratando así de ganarse la adhesión de un número mayor de franceses. Los alemanes no conocían a nadie, no sabían de qué familia era cada cual y no debían favores, ni esperaban hacerse con una finca en las afueras ni con un puesto en la administración para sus sobrinos o sus hijos. Los gobernadores y los jueces alemanes lo único que querían era que la gente permaneciese tranquila, no escondiese armas y no se uniese a la resistencia. Los juicios por linderos, deudas y comunidades de vecinos los despachaban en veinte minutos con sentencias imparciales, rápidas, razonables y que no diesen que hablar. Y en cierto modo es normal. ¿de qué otra manera creéis que iban a  gobernar una ciudad de treinta mil habitantes un ingeniero de caminos militarizado a la fuerza y un profesor de griego, ya jubilado?

Por eso es cierto que muy poca gente echó de menos al ejército nazi cuando se fueron, pero mucho echaron de menos, durante año, a aquellos jueces  que no sabían nada de nadie, les daba igual el apellido del denunciante y del denunciado y dictaban sentencia en media hora.

La historia, como es normal, cuenta lo que sucedió en otros sitios, con deportaciones, represalias y fusilamientos. Y también eso es verdad, sin duda. Pero lo cotidiano, el día a día, es la historia de gente que quería volver a casa con sus nietos, o volver de vacaciones a Francia, cuando todo se hubiera calmado, como aún hacía hasta hace poco el que me contó esto.

También hay que reconocer que cero fusilados, cero deportados y cero atentados de la resistencia fue una buena marca para ambos bandos.

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nov 29 2011

Soldados extranjeros en las filas del ejército nazi

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJES,LUFTWAFFE,WAFFEN SS,WEHRMACHTAdminis @ 05:38
chinosalem 300x291 Soldados extranjeros en las filas del ejército nazi

Soldados chinos luciendo el uniforme alemán

Aunque se trata de un tema poco conocido, en el ejército alemán militaron como voluntarios soldados de hasta treinta nacionalidades. Hoy en día puede parecer difícil de comprender, pero en aquellos momentos, la guerra en Rusia se interpretó como una lucha ideológica en la que quisieron participar miles de anticomunistas del mundo entero, por razones meramente políticas, al estilo de las brigadas internacionales que vinieron a España a apoyar al bando republicano.

Aunque no podemos ser exhaustivos, estas son algunas de las unidades no alemanas que participaron en la guerra mundial con uniforme alemán:

 

Países árabes (bajo este epígrafe se encuentran casi una docena de nacionalidades actuales)
Deutsche-Arabische Bataillon Nr 845
Deutsche-Arabische Lehr Abteilung

Albania
21. Waffen-Gebirgs-Division der SS Skanderbeg (albanische Nr. 1)

Armenia:

Hubo una legión Armenia, dentro de la Wehrmacht, comandada por Karl-Ludwig Ottendorf

Azerbadjan

Azerbajdzansche Legion

Bélgica
27. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division Langemarck (flämische Nr. 1)
28. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division Wallonien
SS-Freiwilligen Legion Flandern
SS-Freiwilligen-Standarte Nordwest
SS-Freiwilligen-Sturmbrigade Langemarck
6. SS-Freiwilligen-Sturmbrigade Langemarck
5. SS-Freiwilligen-Sturmbrigade Wallonien
SS-Freiwilligen-Verband Flandern
SS-Sturmbrigade Wallonien
Wallonisches-Infanterie Bataillon 373

Bulgaria
Waffen-Grenadier Regiment der SS (bulgarisches Nr 1)

Croacia
17. Air Force Company
369. (Kroatische) Infanterie-Division
373. (Kroatische) Infanterie-Division
392. (Kroatische) Infanterie-Division
Croatian Air Force Legion
Croatian Air Force Training Wing
Croatian Anti-Aircraft Legions
Croatian Legion
Croatian Naval Legion
Polizei-Freiwilligen-Regiment 1 Kroatien
Polizei-Freiwilligen-Regiment 2 Kroatien
Polizei-Freiwilligen-Regiment 3 Kroatien
Polizei-Freiwilligen-Regiment 4 Kroatien
Polizei-Freiwilligen-Regiment 5 Kroatien
Polizei-Freiwilligen-Regiment Kroatien – See Polizei-Freiwilligen-Regiment 1 Kroatien
13. Waffen-Gebirgs-Division der SS Handschar (kroatische Nr. 1)
23. Waffen-Gebirgs-Division der SS Kama (kroatische Nr. 2)

Dinamarca

Freikorps Danmark (Frikorps Danmark)

España

Esquadron Azul
250. Infanterie-Division (División Azul)
Spanische-Freiwilligen-Kompanie der SS 101
Spanische-Freiwilligen-Kompanie der SS 102

 

Estados Unidos

La brigada George Washington de las SS.

Estonia
Estnische Grenzschutz Ersatz Regiment
Estnische Grenzschutz Regiment 1 (Polizei)
Estnische Grenzschutz Regiment 2 (Polizei)
Estnische Grenzschutz Regiment 3 (Polizei)
Estnische Grenzschutz Regiment 4 (Polizei)
Estnische Grenzschutz Regiment 5 (Polizei)
Estnische Grenzschutz Regiment 6 (Polizei)
Estnische SS-Freiwilligen-Brigade
3. Estnische SS-Freiwilligen-Brigade
Estnische SS-Legion
20. Waffen-Grenadier-Division der SS (estnische Nr. 1)

Finlandia
Finnisches Freiwilligen-Bataillon der Waffen-SS

Francia

Französische SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment
Französische SS-Freiwilligen-Sturmbrigade
Légion des Volontaires Français (LVF)
Légion Tricolore – See Légion des Volontaires Français
Waffen-Grenadier-Brigade der SS Charlemagne (französische Nr.1)
33. Waffen-Grenadier-Division der SS Charlemagne (französische Nr. 1)

Holanda

SS-Freiwilligen-Grenadier-Brigade Landstorm Nederland
SS-Freiwilligen-Legion Niederlande
SS-Freiwilligen-Panzergrenadier-Brigade Nederland
4. SS-Freiwilligen-Panzergrenadier-Brigade Nederland
34. SS-Freiwilligen-Grenadier-Division Landstorm Nederland
23. SS-Freiwilligen-Panzergrenadier-Division Nederland (niederlandische Nr. 1)
SS-Freiwilligen-Standarte Nordwest
SS-Freiwilligen-Verband Niederlande
SS-Grenadier-Regiment 1 Landstorm Nederland

Hungría


22. SS-Freiwilligen-Kavallerie-Division Maria Theresa
1. Ungarische-SS-Schi-Bataillon
1. Ungarische SS-Sturmjäger Regiment
25. Waffen-Grenadier-Division der SS Hunyadi (ungarische Nr. 1)
26. Waffen-Grenadier-Division der SS Hungaria (ungarische Nr. 2)
33. Waffen-Kavallerie-Division der SS (ungarnische Nr. 3)
Waffen-Schi Bataillon der SS 25
Waffen-Schi Bataillon der SS 26

India

Indische Freiwilligen Legion der Waffen-SS
Infanterie-Regiment 950 (indische) (Legion Freies Indien) LEGION INDIA

Irlanda

Un grupo irlandés se encuadró en las Waffen SS, pero no hemos podido identificar aún en qué unidad

Italia

Karstwehr-Bataillon
Karstwehr-Kompanie
1. Sturm-Brigade Italienische Freiwilligen-Legion
Waffen-Gebirgs-(Karstjäger)Brigade der SS
24. Waffen-Gebirgs-(Karstjäger-)Division der SS
Waffen-Grenadier-Brigade der SS (italienische Nr. 1)
29. Waffen-Grenadier-Division der SS (italienische Nr. 1)

Letonia
Lettische Freiwilligen Polizei Regiment – See Lettische Freiwilligen Polizei Regiment 1 Riga
Lettische Freiwilligen Polizei Regiment 1 Riga
Lettische Freiwilligen Polizei Regiment 2
Lettische Freiwilligen Polizei Regiment 3
Lettische Grenzschutz Regiment 1 (Polizei)
Lettische Grenzschutz Regiment 2 (Polizei)
Lettische Grenzschutz Regiment 3 (Polizei)
Lettische Grenzschutz Regiment 4 (Polizei)
Lettische Grenzschutz Regiment 5 (Polizei)
Lettische Grenzschutz Regiment 6 (Polizei)
Lettische SS-Freiwilligen-Brigade
2. Lettische SS-Freiwilligen Brigade
Lettische SS-Freiwilligen Legion
15. Waffen-Grenadier-Division der SS (lettische Nr. 1)
19. Waffen-Grenadier-Division der SS (lettisches Nr. 2)

Lituania
Litauische Polizei Regiment 1


Noruega

Freiwilligen Legion Norwegen (Den Norske Legion)
SS-Schijäger Bataillon Norwegen (Skijegerbataljon Norge)

Reino Unido

Britisches Freikorps (British Free Corps)

Rumanía

Waffen-Grenadier-Regiment der SS (rumänisches Nr 1)
Waffen-Grenadier-Regiment der SS (rumänisches Nr 2)

Serbia y Montenegro
Polizei-Freiwilligen-Regiment Montenegro
Polizei Freiwilligen Regiment 1 Serbien
Polizei Freiwilligen Regiment 2 Serbien
Polizei Freiwilligen Regiment 3 Serbien
Polizei-Selbstschutz-Regiment Sandschak
Serbische Freiwilligenkorps – See Srpski Dobrovolja?ki Korpus
Srpski Dobrovoljaski Korpus

 

Suecia

Diversas pequeñas unidades de voluntarios aún sin encuadrar

 

Unión Soviética

En este caso, corresponden a la actualidad varias nacionalidades. Las principales serían Rusia y Ucrania, aunque arriba ya se detallan los casos de los armenios y los adzeríes.

Böhler-Brigade
Freiwilligen-Stamm-Division
Galizische SS Freiwilligen Regiment 4 (Polizei)
Galizische SS Freiwilligen Regiment 5 (Polizei)
Galizische SS Freiwilligen Regiment 6 (Polizei)
Galizische SS Freiwilligen Regiment 7 (Polizei)
Galizische SS Freiwilligen Regiment 8 (Polizei)
Georgische Legion
162. (Turkistan) Infanterie-Division
600. (Russische) Infanterie-Division
650. (Russische) Infanterie-Division
Kalmücken-Kavallerie-Korps – See Kalmüken Verband Dr. Doll
Kalmücken-Legion – See Kalmüken Verband Dr. Doll
Kalmüken Verband Dr. Doll
Kaminski Brigade -
Kaukasischer Waffen-Verband der SS
Nordkaukasische Legion
Osttürkischen Waffen-Verbände der SS
Russkaya Ovsoboditelnaya Narodnaya Armija (RONA)
Sonderverband Bergmann
Tataren-Gebirgsjäger-Regiment der SS
Turkestanische Legion
Waffen-Gebirgs-Brigade der SS (tatarische Nr. 1)
Waffen-Grenadier-Brigade der SS (weißruthenische Nr. 1)
14. Waffen-Grenadier-Division der SS (ukrainische Nr. 1)
29. Waffen-Grenadier-Division der SS (russische Nr. 1)
30. Waffen-Grenadier-Division der SS (weissruthenische Nr. 1)
Waffen-Sturm-Brigade Kaminski – See RONA
Waffen-Sturm-Brigade RONA – See RONA
Wolgatatarische Legion

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nov 24 2011

Goebbels y los principios de la propaganda moderna

Category: DOCUMENTOS Y REPORTAJESAdminis @ 03:45
p goebbels index Goebbels y los principios de la propaganda moderna

Retrato oficial de Goebbels

Buena parte de los textos nazis, o están prohibidos o son difíciles de encontrar. Desde muchos puntos de vista esto parece normal y hasta conveniente, dada la cantidad de barbaridades que se dicen en esos textos, y los ataques que en ellos se lanzan contra toda clase de colectivos. Resumiendo: la mayoría de las veces son textos que rezuman odio y prejuicios.

Sin embargo, como siempre sucede, prohibir un libro o silenciar un discurso también tiene efectos secundarios negativos. En este caso, el peor de ellos es que hoy casi nadie conoce el origen de los principios de la moderna propaganda política y sigue cayendo en los mismos errores que cayeron los que escucharon a los nazis o a los políticos de su época. Es triste, pero leer a Goebbels enseña más sobre política y medios de comunicación contemporáneos que muchos manuales que se pretenden basados en largos estudios sociológicos.

Precisamente por eso queremos hoy detallar los once principios de la propaganda moderna, obra del Doctor Goebbels. Supongo que a medida que los vayáis leyendo os resultarán cada vez más conocidos. Estos son:

  1. Principio de simplificación y unificación del enemigo. Es necesario adoptar una única idea y un único símbolo. La mente y el corazón del pueblo no tiene sitio para más. Hay que lograr unificar al adversario en un único enemigo que reúna las características de todos y las condense.
  2. Principio del contagio. Es una particularización del anterior. Se trata de hacer extensivos los defectos de unos enemigos al resto, para que en la mente del pueblo sean todos iguales. Con el tiempo hay que lograr que las diferencias entre los adversarios sean insignificantes y los defectos, compartidos.
  3. Principio del espejo. Hay que acusar a nuestros adversarios de todos NUESTROS defectos, de modo que si ellos nos acusan parezca que están simplemente defendiéndose.  Y en caso de que no sea posible, aplicar la máxima: “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.”
  4. Principio de la exageración y la desproporción: Se trata de convertir cualquier pequeña nimiedad en noticia, cualquier suceso en amenaza, cualquier broma en ofensa. El objetivo final es que el adversario no se atreva a opinar, ni a oponerse, ni a bromear siquiera.
  5. Principio de acercamiento a lo vulgar. La propaganda se dirige a la masa y debe adoptar por tanto el nivel del menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto mayor sea la masa, menor debe ser el mensaje intelectual y mayor el mensaje emocional. Hay que decir pocas cosas, muchas veces, y no cansarse nunca de repetirlas.
  6. Principio de rotación. La propaganda debe limitarse a muy pocas ideas y repetirlas de forma constante, presentarlas desde distintas perspectivas, con diferentes ejemplos, y con distintas palabras, pero siempre lo mismo. Sin fisuras ni dudas. Cualquier idea repetida el número suficiente de veces es verdad y oponerse a ella es de idiotas, porque la ha oído todo el mundo.
  7. Principio de agilidad. Se trata de emitir constantemente noticias, comunicados y discursos, de modo que cuando el adversario responda el público esté ya atento a otra cosa y se pueda elegir contestarle o no. Lo que responda el adversario carece de importancia y las acusaciones contra él serán crecientes, sin entrar a razonar ni a discutir nada, sino dando por hecho que en vez de responder se excusa, se disculpa o da pretextos.
  8. Principio de dispersión: Consiste en construir argumentos y razones tomando partes de distintas situaciones y hechos, aunque no tengan nada que ver entre sí. La gente pierde el hilo con facilidad y sólo ve que el principio ha llevado a la conclusión.
  9. Principio de menosprecio: no conceder importancia alguna a los argumentos del adversario, ni entrevistas a sus medios, ni respuestas a sus preguntas. Nada. La pregunta no conveniente no se responde.
  10. Principio del sustrato. Casi siempre, la propaganda funciona a partir de unas bases anteriores, obre todo en lo emocional. Esto es particularmente importante en todo lo que tenga que ver con la identidad personal, de clase, o identidad nacional. Un rico puede seguir sintiéndose clase obrera, un inmigrante puede desear sentorse aceptado, una mujer siempre es una mujer. Hay que explotar esa vena primitiva.
  11. Principio de unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», de modo que pensar de otro modo sea ser raro, inconveniente, antiestético o antisocial.

En el caso del nazismo, su propaganda se basaba en tres pilares: anticomunismo, anticapitalismo y antisemitismo.

Anticomunistas porque el comunismo destruye al individuo, el deseo de prosperar y la voluntad de mejorar como individuos. El comunismo, además, tiene voluntad internacional y destruye la identidad de los pueblos.

Anticapitalistas, porque acusaban al libre mercado de ser el desencadenante del paro y de la crisis económica que hundía a Alemania. Su principal punto de ataque eran las multinacionales, por su excesivo poder y su capacidad de sustraerse a las leyes.

Antisemitismo, porque afirmaban que un judío sería siempre antes judío que alemán, y que en caso de conflicto de intereses sería un enemigo dentro la propia nación, defendiendo los intereses comerciales o políticos de un colectivo que no era ni sería el pueblo alemán.

¿Os suena de algo todo esto?

A mí, demasiado.

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