Erich von dem Bach Zalewski Enviado el SS Obergruppenfuhrer (general de las SS)
Se trata de uno de los personajes más curiosos y controvertidos de las SS. Conocido a veces por sus allegados por el mote casi cariñoso de "Bum-Bum Zalewsky" por su afición a la artillería de calibre desmesurado, su biografía es una mezcla permanente de contradicciones, dudas, misterios y hechos que a duras penas encajan entre sí.
Su nombre completo era Erich Julius Eberhard von Zalewsky. Nació en Lauenburg, Pomerania, el 1 de marzo de 1899 y murió en prisión, en Munich, el 8 de marzo de 1972. Hijo de un terrateniente, su padre era católico y su madre protestante, y ambos, según parece, de clara ascendencia polaca, lo que le llevó a intentar cambiar su nombre, demasiado polaco, por el de Bach Zalewski, mucho más germánico, aprovechando que había uno o varios Bach entre sus antepasados. A pesar de sus intentos, y de la importancia que le dio a las gestione spara borrar su ascendencia eslava de cara a que sus hijos pudiesen ingresar en las SS, nunca logró que se borrase del todo el apellido Zalewsky, que volvió a usar después de la derrota para dar a entender que se desmarcaba de las tesis racistas del nazismo.
Ingresó como voluntario en 1915 en la escuela militar prusiana y participó durante tres años en la Primera Guerra Mundial, durante la cual fue herido dos veces y condecorado otras tantas veces con la Cruz de Hierro. Era, por tanto, un hombre con sobrada experiencia militar y de combate, algo no tan frecuente entre los oficiales y altos mandos de las SS.
Después de la guerra, con grandes dificultades debido a la reducción de efectivos del Ejército Imperial impuesta por el Tratado de Versalles, consiguió permanecer en el ejército, y en 1924 participó en la represión de los movimientos revolucionarios en Silesia, luchando contra las milicias obreras comunistas. Después de estas acciones fue trasladado a la Guardia de fronteras, donde varios años después, en 1930, se unió anl Partido Nazi, lo que le costó diversos problemas tanto con el partido como con su familia, pues tres de sus hermanas se habían casado con judíos. Erich consiguió entonces una especie de entente cordial con ambas partes, diciendo al partido que no era responsable de los matrimonios de sus hermanas y a su familia que el antisemitismo nazi era más genérico qure concreto. Así, logró ser diputado por Silesia del año treinta y dos al cuarenta y cuatro y alcanzó incluso el grado de comisario general de policía de Silesia.
Durante la noche de los cuchillos largos, la purga del partido nazi contra su ala izquierdista, participó abiertamente del lado de Hitler contra los hombres de Röhm y Strasser.
Después del inicio de las hostilidades en Polonia, Himmler le encarga de la direcciuón de la germanización de Polonia, y en pocos meses se ocupa de la confiscación de bienes y reasentamiento de varias decenas de miles de campesinos polacos habitantes de zonas que los nazis querían convertir en germánicas puras. En los proicesos judiciales posteriores a la guerra nunca pudo probarse que Zalewsky asesinara o maltrata a esta gente, que efectivamente fue reubicada en otras zonas, pero sí pudo probarse que fue el promotor y fundador del campo de concentración de Auschwitz, perteneciente a su jurisdicción, aunque inicialmente él lo proyectó sólo como lugar de paso antes de reubicar a los campesinos en otras tierras de cultivo.
Posteriormente, durante la guerra, fue encargado de la lucha contra los paritidsanos en grandes áreas de Rusia. Su labor fure militarmente ineficaz, pero se presume que cometió grandes crímenes, pues muchos miles de civiles fueron asesinados en las zonas bajo sumando en supuestas operaciones contra las fuerzas de la resistencia. Las matanzas fueron particularmente cruentas en Riga, Bielorrusia y Polonia oriental, donde miles y miles de civiles fueron criminalmente ejecutados en acciones más de represalia que de verdadero combate contra la insurgencia.
Bach Zalewski fue, más tarde, nominalmente encargado de aplastar el levantamiento del gueto de Varsovia, lo que logró después de semanas de combate y tras la práctica destrucción de la ciudad. Cabe mencionar, a título denotativo más que anecdótico, que las fuerzas soviéticas, a punto de asaltar la ciudad, concedieron a los alemanes un alto al fuego para que pudiesen aniquilar a los judíos tranquilamente, cuando el levantamiento se había producido en el momento justo en que la combinación de fuerzas atacantes exteriores e interiores pudiese doblegar más fácilmente a los alemanes. Los rusos, como muchos testimonios y documentos explican, prefirieron esperar a que los nazis aniquilaran a la resistencia interior y después, sólo después, comenzaron el asalto.
Poco antes del final de la guerra, Bach Zalewsky recibió el mando de una unidad de Las SS, el X cuerpo de ejército, que fue aniquilado por el enemigo en dos semanas.
Al terminar la guerra, Bach Zalewsky fue detenido por los norteamericanos en agosto de 1945 y juzgado en el proceso de Nurenberg, epr nunca fue acusado ni de crímenes de guerra ni se concedió su extradición a Rudsia ni a Polonia, que la solicitaron insistentemente. Todos los cargos que se presentaron contra él fueron menores, y salió prácticamente absuelto. Algunas fuentes afirman que esto se debió a su colaboración en las acusaciones contra personajes má simportantes, y otras, a un extraño y rocambolesco caso que no detallamos aquí por falta de pruebas documentales y ante el temor de que sea apócrifo. Quien esté interesado en este curioso y dudoso episodio, puede leerlo en le texto extendido y notas de este artículo, aunque insistimos en que tiene muchas trazas de ser falso.
Varios años después de los juicios de Nurenberg, Bach Zalewski afirmó haber sido él quien facilitó a Göring, dentro de una pastilla de jabón, la cápsula de cianura que el antiguo aviador y Mariscal del Reich utilizó para suicidarse, hurtándose así a la acción de la justicia.
En 1951, Bach Zalewski es juzgado de nuevo y condenado a diez años de trabajos forzados por su participación en la purga de la Noche de los Cuchillos Largos. Tampoco cumpliría esta condena. En 1958 fue juzgado de nuevo por el asesinato de varios comunistas en la época anterior al nazismo y finalmente ingresa en prisión, donde muere en 1972, sin haber sido acusado nunca de crímenes contra los judíos ni contra la Humanidad.
Hitler hablaba de él como un misterio humano, capaz de conjugar la acción más despiadada con el carácter más ingenuo. Concretamente, decía de él: "a ese hombre le pones un obstáculo y lo evita invariablemente, o saltándolo, o demoliéndolo, o rodeándolo. Según se haya despertado esa mañana"
A pesar de que, como está dicho, no haya condena firme conrtra él, creemos que debemos clasificarlo en fuerzas represivas y criminales y no en las Waffen SS.
Este texto puede reproducirse bajo la licencia GFDL
Esta es la razón, probablemente falsa, por la que nunca se le acusó de crímenes contra la Humnidad. Está extraída de un testimonio y se copia tal cual.
"Lo acusaban de Crímenes de Guerra y contra la Humanidad. Le pesaba tanto el remordimiento por lo que había hecho que no hizo falta interrogarlo: se declaró culpable de todo.
Tardaron seis meses en juzgarlo. Los seis meses los pasó en su celda, entre lágrimas diurnas y gritos nocturnos de horror. Decía ver en sueños a sus víctimas, a los niños y las mujeres muertos en las monta as de Malaja Kamischewasha. Hablaba con ellos a solas, suplicando perdón, rogando que olvidasen lo que el absurdo fanatismo le había llevado a hacer entre aquellas montañas que ya nunca olvidaría. Se dirigía a los viejos, narrando lo que había hecho con sus hijos, a las mujeres violadas y arrojadas por las cortantes de los montes, a los hombres azotados hasta morir sobre las peñas.
Cuando llegó el momento de la vista oral, Zalewsky compareció ante el tribunal once kilos más delgado y con ojeras. Reconoció los cargos y asintió con la cabeza a todos los testimonios de los supervivientes de aquel horror en las monta as de Malaja Kamischewasha. Todos los testimonios coincidían y el acusado no los negaba: el juicio duró tres días.
Lo condenaron a muerte y aceptó el veredicto sin una protesta, casi con alivio. A partir de ese momento, cesaron en la celda los monólogos y las pesadillas nocturnas.
Dos días antes de la fecha fijada para la ejecución, el abogado de Zalewsky se presentó ante el tribunal y pidió que se suspendiera la condena. Alegaba falta de pruebas y falso testimonio de todos los testigos.
El recurso era lo bastante extraño para que se formara un pequeño revuelo en torno a un caso al que nadie había prestado demasiada atención. La sala de audiencias estaba repleta al día siguiente, cuando el defensor de Zalewsky explicó al tribunal que no había montañas en Malaja Kamischewasha, sólo una enorme laguna y ancha estepa, enloquecedora estepa en mil kilómetros a la redonda.
No había montañas y no podía haber seres humanos lanzados al vacío desde los precipicios de una llanura. Alguien había escuchado a Zalewsky durante sus delirios nocturnos y le había parecido más fácil refrendar sus propias confesiones que instruir una verdadera investigación.
Zalewsky lo había reconocido todo, pero el acusado tiene derecho a mentir. No había montañas, no podía haber condena. Tampoco podía haber un nuevo juicio, pues no se puede encausar a nadie dos veces por el mismo delito.
Zalewsky salió de prisión al día siguiente entre el rechinar de dientes de los jueces.
Pudo morir de risa entonces, pero murió de viejo muchos años después. "
Este testimonio es seguramente falso por las siguientes razones: -No se conserva documento algino referente a su acusación, ni a estos testimonios. -Habla de una sala repleta y el hecho no ha trascendido. -No se conserva nis e menciona su acusación.
No obstante, nos parece tan inaudito que un hombre al que se imputa la responsabilidad de hasta 150.000 muertes no fuera jamás acusado de ellas, que nos permitimos unirnbos al coro de las conjeturas imposibles para explicar semejante despropósito. ---------------------------- ----------------------- ------------
.................................. esto dice la versión española de Wikipedia sobre el personaje:
Erich von dem Bach-Zelewski De Wikipedia, la enciclopedia libre Erich von dem Bach-Zelewski, nacido con el nombre de Erich von Zelewski, el día 1 de marzo de 1889 en Lauenburg (Pomerania), y fallecido el 8 de marzo de 1972 en Munich (Baviera), fue un miembro del partido nazi, y dirigente de las SS, habiendo alcanzado en ellas el grado de SS-Obergruppenführer. Durante la Segunda Guerra Mundial tuvo el mando de algunas unidades de las SS dedicadas al genocidio contra los judíos (lo que los nazis llamaban Solución final y que la historiografía conoce como Holocausto). Su juventud y sus inicios en el Partido nazi Erich von Zelewski nació el día 1 de marzo de 1899, siendo hijo de Otto von Zelewski. En 1916, con 17 años recién cumplidos, Erich se alistó como voluntario en el Ejército prusiano, en el que permanecería durante todo lo que duró la Primera Guerra Mundial, hasta 1918. Durante la guerra, se hizo acreedor por dos veces a la Cruz de Hierro. Acabada la guerra con el armisticio firmado en Rethondes el 11 de noviembre de 1918, decide permanecer en la nueva Reichswehr de la República de Weimar, limitada a unos efectivos de 100.000 hombres por las cláusulas del Tratado de Versalles, siguiendo en el nuevo ejército alemán hasta 1924. Pasó inmediatamente a unirse a una compañía de guardas de fronteras (los Grenzschutz), donde permanecería hasta el año 1930, que es la fecha de su ingreso en el Partido nazi. Se unió posteriormente a la guardia pretoriana nazi, las SS, en 1931. Ascendió rápidamente en las filas de la organización, alcanzando en 1933 el grado de SS-Brigadeführer. Poco a poco pasó a adoptar el nombre de von dem Bach, en lugar de su nombre real, von Zelewski, para de ese modo conseguir una mayor sonoridad germánica de su apellido. Todo ello con el objetivo de probar que se trataba de «un buen alemán» y de «un buen nazi», a la vez que intentaba que se olvidase el hecho de que tres de sus hermanas estaban casadas con judíos, o el propio origen eslavo de su apellido. Fue diputado del Reichstag, el Parlamento alemán, entre 1932 y 1944, en un primer momento elegido democráticamente, pero tras la implantación de la dictadura nazi siguió siéndolo por designación directa del Partido, siempre representando al distrito de Brelau (hoy la ciudad polaca de Wroclaw). El 30 de junio de 1934 tomó parte en la Noche de los cuchillos largos, un ajuste de cuentas en el que fue eliminada y asesinada el ala izquierda del movimiento nazi, encarnada en algunos líderes de las SA (Sturmabteilung. Durante el ajuste de cuentas, envió a dos miembros de las SS para asesinar a su rival en la carrera por la ocupación de cargos políticos, el comandante de Caballería Freiherr von Hobberth und Buchwald. Ocupó varios cargos en el Partido nazi, en un primer momento en la Prusia Oriental, y más tarde, después de 1936, en Silesia, donde fue nombrado HSSPF (Höherer Schutzstaffel und Polizeiführer), es decir, responsable máximo de la Policía alemana y de las SS en el sector, ya en 1937. Su papel en la Segunda Guerra Mundial A principios de la Segunda Guerra Mundial, durante la invasión de Polonia en septiembre de 1939, las unidades que manda en la campaña participan en represalias contra la población civil y en la ejecución de prisioneros de guerra. El 7 de noviembre de 1939 fue nombrado por Heinrich Himmler comisario para el reforzamiento del germanismo en la región de Silesia. Desde su nuevo cargo, organiza desplazamientos forzados de la población de origen eslavo, así como la confiscación de sus propiedades. En el mes de agosto de 1940, antes de cumplirse un año desde el inicio de la guerra, las unidades de las SS bajo su mando habían confiscado las casas de más de 20.000 familias de la región de Zywiec, obligándolas a partir de sus hogares. A finales del año 1939, tuvo la idea de proceder a la apertura de un campo de concentración para los habitantes no alemanes de la región, en las proximidades de la ciudad de Oswiecim. Heinrich Himmler aceptó la propuesta, con lo que, en mayo de 1940 se inauguró el nuevo campo, con el nombre alemán de la ciudad de Oswiecim, Auschwitz, tristemente célebre. Poco después, el 28 de noviembre de 1940, von dem Bach cambió oficialmente su apellido, abandonado su apellido paterno, que recordaba su origen eslavo, Zelewski, pasando así a ser Erich von dem Bach. El 22 de junio de 1941, con motivo de la Operación Barbarroja, la invasión de la Unión Soviética por el Tercer Reich, Erich von dem Bach fue nombrado HSSPF del Grupo de Ejércitos Centro o Heeresgruppe Mitte. El 8 de julio de 1941, tras únicamente dos semanas de actividad, uno de sus mensajes, interceptados por los servicios secretos del Reino Unido, afirmaba: En la operación de limpieza de ayer en Slonim, realizada por el Centro de Regimientos de la Policía, 1.153 pillos judíos fueron fusilados.[1]
Y el 7 de agosto, un mes más tarde, enviaba un telegrama a Kurt Daluege y Heinrich Himmler en el que afirmaba: El número total de ejecuciones en el territorio de mi jurisdicción es ahora superior a 30.000.[1] [2]
En junio de 1943 pasó a ser comandante del Bandenkampfverbände, responsable, entre otros numerosos crímenes demostrados, del asesinato de 35.000 civiles en la ciudad de Riga y de la muerte de más de 200.000 personas en Bielorrusia y en el este de Polonia. A pesar de que debía convertirse en el nuevo HSSPF de la ciudad de Moscú, la Wehrmacht fue derrotada a pocos kilómetros de la ciudad, en la llamada batalla de Moscú, con lo que von dem Bach mantuvo su cargo anterior, aunque también estuvo al mando de algunas unidades de las SS encargadas de la lucha contra los partisanos rusos en la retaguardia del Frente Oriental, hasta el año 1943. En febrero de 1942, fue hospitalizado por, según se ha dicho con posterioridad, problemas psicológicos derivados de las operaciones de limpieza étnica (término moderno para designar un genocidio), y a las ejecuciones masivas de judíos a que se habían dedicado sus hombres en Bielorrusia, a las cuales había asistido él como espectador. No obstante, otras fuentes afirman que se trataba de una mera incapacidad física, no relacionada con las masacres. En cualquier caso regresó a sus funciones en julio, sin manifestar cambio alguno en sus actos cotidianos de crueldad. En 1944, parte con destino al frente por primera vez, para combatir contra el Ejército Rojo, en la región de Kovel, aunque poco después, en marzo, regresa a Alemania para recibir nuevamente atenciones médicas, siendo asumidas sus responsabilidades relacionadas con el exterminio de los judíos directamente por Heinrich Himmler. El 2 de agosto de 1944, asume el mando de todas las tropas, tanto de las Schutzstaffel (SS) como de la Wehrmacht,[3] que combaten contra los partisanos polacos de la Armia Krajowa en el llamado Alzamiento de Varsovia. Tras dos meses de encarnizados combates, que arrasaron la ciudad, logró finalmente la reconquista de Varsovia, con un terrible balance en pérdidas humanas:[4] las tropas bajo su mando habían matado a más de 200.000 civiles, entre ellos alrededor de 65.000 por medio de «ejecuciones masivas», así como un número desconocido de prisoneros de guerra. En el otoño de 1944 partió con destino a Hungría, para tomar allí el mando del XIV Cuerpo de Ejército SS e intentar evitar que Hungría cambiase de campo y se uniese a los Aliados. El final de la guerra y el proceso de Nuremberg Entre el 26 de enero y el 10 de febrero de 1945, von dem Bach estuvo al mando de uno de los «paper-corps» (cuerpos de papel, ya que sólo existían sobre el papel, no en la realidad) de las SS, un SS-Armeekorps en el frente en Alemania. No obstante, tras únicamente dos semanas de combates, los restos de unidades que mandaba habían sufrido pérdidas tan graves que, viendo cercana la derrota del Tercer Reich en la guerra, desertó, se ocultó e intentó abandonar el país, huyendo de la más que previsible exigencia de responsabilidades penales por sus actividades. Fue detenido finalmente el 1 de agosto de 1945 por la Policía Militar estadounidense. Sin embargo, a cambio de prestar su testimonio de cargo contra sus antiguos superiores durante el proceso de Nuremberg (donde, para parecer menos alemán, recuperó su antiguo apellido, Zelewski, pasando a presentarse como Erich von dem Bach-Zelewski, para subrayar sus orígenes eslavos),[5] von dem Bach no fue nunca juzgado y ni siquiera fue molestado por sus crímenes, no siendo tampoco extraditado a Polonia o la Unión Soviética, donde cometió la mayor parte de sus crímenes. Salió de la prisión en 1949. Durante los juicios de Nuremberg, afirmó: Incluso hoy, cuando miro hacia atrás (...) me tengo que responder que fue bueno que unos cuantos tipos decentes como yo tuviéramos influencia en las SS, porque de ese modo evitamos cosas terribles.[6]
En 1951 afirmó públicamente que había ayudado al líder nazi Hermann Göring a suicidarse, al proporcionarle las cápsulas de cianuro utilizadas por éste para su suicidio. No obstante, esa afirmación no es respaldada por ningún historiador serio. El final de su vida También en 1951, en marzo, Erich von dem Bach-Zelewski fue condenado a 10 años en un campo de trabajo, por el asesinato de opositores políticos a principios de los años treinta. Cumplió condena hasta 1958, cuando fue nuevamente condenado a dos años y medio por el asesinato de un oficial de las SA durante la Noche de los cuchillos largos. Posteriormente, en 1961, recibió una condena de 10 años más por el asesinato de 10 comunistas alemanes en los años 30. Para terminar, en 1962 fue condenado a cadena perpetua por el asesinato de seis comunistas alemanes en 1933. Ninguna de las condenas que se dictaron en su contra tuvo en cuenta su papel en el Este ni su participación en numerosas masacres, aunque había admitido públicamente haber asesinado a judíos, si bien insistiendo en su arrepentimiento y penitencia. Falleció en la prisión de Munich el 8 de marzo de 1972.
Tema: Represion política y racial
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